Un cumpleaños significativo
En 2025, Amancio Ortega celebra sus 89 años como uno de los jubilados más influyentes de España. Según la última lista de Forbes, sigue siendo el hombre más rico del país, con una fortuna que asciende a 109.900 millones de euros. A pesar de la caída en la valoración bursátil de Inditex y una reducción en su patrimonio, se mantiene en el noveno lugar entre los magnates a nivel mundial.
Poco podía imaginar el joven nacido el 28 de marzo de 1936 en Busdongo de Arbas que se convertiría en uno de los empresarios más exitosos del mundo. Amante del anonimato y reacio a las entrevistas, su vida ha sido documentada en varias biografías tras la cancelación inesperada por parte de Amazon Prime Video de una serie sobre él.
Una obra es Amancio Ortega. De cero a Zara, escrita por Xabier R. Blanco y Jesús Salgado, y otra es Así es Amancio Ortega. El hombre que creó Zara, por Covadonga O’Shea. Esta última iba a inspirar un biopic que no llegó a realizarse, donde Javier Gutiérrez interpretaría al creador de Inditex.
«A menudo se menciona que comencé a trabajar a los trece años, lo cual es cierto, pero no se dice que no pude estudiar lo suficiente», comparte Amancio Ortega en una conversación con Covadonga O’Shea. Poco antes había llegado con su familia a La Coruña, donde su padre trabajaba en la estación ferroviaria y su madre cuidaba del hogar y sus cuatro hijos.
Su primer empleo llegó gracias a una recomendación al dueño de la camisería Gala, quien escuchó hablar bien sobre un joven trabajador dispuesto a ayudar. Allí, Amancio desempeñó diversas tareas desde mensajero hasta atención al cliente.
Años después se unió a sus hermanos Antonio y Pepita en La Maja, donde conoció a Rosalía Mera, quien sería su primera esposa y madre de sus dos hijos. Actualmente está casado con Flora Pérez, quien fue su secretaria durante varios años y con quien tiene una hija llamada Marta Ortega, actual sucesora al frente de Inditex.
Aspirando siempre más alto, mientras trabajaba en una mercería decidió emprender su propio negocio. «Desde el inicio tenía una idea obsesiva: ¿por qué no puedo crear algo diferente?», recuerda Amancio en la biografía escrita por Covadonga O’Shea. Junto con su hermano Antonio fundó GOA abriendo una cuenta corriente con solo 2.500 pesetas.
En su primer taller confeccionaron un cuco para bebés que se vendió en La Maja; sin embargo, fueron las batas boatiné las que marcaron el inicio del éxito comercial gracias al talento costurero de Rosalía y su cuñada.
Aunque necesitaba vender sus productos directamente al público para crecer, en 1971 abrió Sprint sin éxito inicial. No obstante, no se rindió; intentó nombrar su siguiente tienda Zorba pero optó finalmente por Zara debido a problemas legales con el nombre original. El primer Zara abrió sus puertas el 9 de mayo de 1975 en la calle Juan Flórez en La Coruña, muy cerca del lugar donde comenzó todo.
A lo largo del tiempo ha mantenido un enfoque riguroso hacia el trabajo: «Siempre he buscado dar lo mejor y he tratado de transmitir esa filosofía», afirma Amancio Ortega modestamente mientras reflexiona sobre disfrutar incluso las pequeñas cosas.


