El poder de la nostalgia en la cultura actual

La nostalgia juega un papel crucial en cómo las generaciones actuales conectan con sus emociones.

noviembre 30, 2025

Rosa Ballester

División de opiniones en torno a una serie

Team Conrad, Team Jeremiah o incluso Team Belly. Así se fragmentó la audiencia hace unas semanas con el fenómeno global del streaming: la serie adolescente El verano que me enamoré. Celebridades como Taylor Swift y Jennifer Lawrence se pronunciaron al respecto, aunque la verdadera cuestión no era con quién terminaría la protagonista, sino por qué las mujeres millennials y de la generación X se sumergían en esta serie, organizando fiestas y eventos temáticos para comentarla.

A pesar de que se han escrito numerosos análisis sobre este fenómeno, quizás la respuesta más evidente radica en el poder de la nostalgia. Inés, una médico de 45 años que prefiere permanecer en el anonimato, reflexiona: «Me recuerda a un momento especial de mi vida lleno de felicidad y descubrimiento. Aunque ahora soy más práctica, disfruto reviviendo esa etapa intensa de enamoramiento».

No es un fenómeno reciente; muchas series y películas han resonado entre adultos explorando el amor adolescente. La experiencia nostálgica es universal y ha sido resignificada a lo largo del tiempo. El término ‘nostalgia’, acuñado por Johannes Hoger en 1688, describía una dolencia con síntomas psicológicos y físicos observada entre soldados suizos lejos de casa.

A lo largo del tiempo, esta percepción ha cambiado. Inicialmente vista como un trastorno debilitante, hoy se considera una emoción ambivalente que puede ser positiva. Según José María Ruiz Vargas, catedrático emérito de Psicología de la Memoria en la Universidad Autónoma de Madrid, «la nostalgia ahora se entiende como una mezcla de sentimientos energizantes y melancólicos».

En 2022, neurocientíficos propusieron un modelo neural para entenderla como un fenómeno cognitivo complejo, relacionado con memoria autobiográfica y regulación emocional. Se ha demostrado que el 79% de las personas experimentan nostalgia al menos una vez a la semana.

Vargas menciona que esta emoción puede ser parte del arsenal psicológico humano necesario para fortalecer nuestra identidad. En condiciones normales, los psicólogos coinciden en catalogarla como positiva e incluso terapéutica. Sus beneficios incluyen mejorar autoestima y conexiones sociales.

No solo los psicólogos están interesados; también se estudia en Sociología, Filosofía y Neurociencia. Investigaciones sugieren que puede ayudar a combatir enfermedades mentales o reforzar relaciones laborales mediante rituales nostálgicos.

Aunque evocar recuerdos felices puede ser reconfortante, también hay riesgos asociados a idealizar el pasado. Garrocho señala que este impulso está presente incluso en movimientos políticos actuales donde se busca restaurar épocas pasadas gloriosas.

A menudo nos enfrentamos a recuerdos filtrados por nuestras emociones y creencias personales. Idealizar nuestro pasado puede ser un mecanismo para enfrentar nuestra mediocridad individual o colectiva.

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