Introducción a la flexión de yoga
La flexión de yoga, conocida como Chaturanga Dandasana o postura del bastón de cuatro extremidades, es fundamental en muchas prácticas, especialmente en Vinyasa y Ashtanga. Esta postura no solo tonifica el core y los glúteos, sino que también puede parecer desafiante para muchas mujeres.
A menudo, se evita a partir de los 50 años debido a su complejidad, pero existen modificaciones que permiten disfrutar de sus beneficios sin perder efectividad. Así, esta asana se convierte en accesible para practicantes de todos los niveles.
Realizar correctamente la flexión de yoga aporta numerosos beneficios tanto físicos como mentales. Fortalece la parte superior del cuerpo: brazos, muñecas, hombros y abdomen, además de preparar el terreno para posturas más avanzadas que requieren equilibrio sobre los brazos.
Mantener una línea recta desde la cabeza hasta los talones implica activar el core, lo que refuerza los músculos abdominales y mejora la estabilidad general. En realidad, se trabaja todo el cuerpo al involucrar glúteos y piernas.
Para ejecutar Chaturanga Dandasana correctamente y evitar lesiones, comienza en posición de plancha alta con las manos alineadas al ancho de los hombros. Asegúrate de que tu cuerpo forme una línea recta, activa el abdomen y contrae los glúteos mientras mantienes las piernas firmes.
Inhala profundamente y exhala mientras doblas lentamente los codos hacia atrás, acercándolos al torso. Baja tu cuerpo como una unidad manteniendo esa línea recta hasta que tus codos estén a 90 grados con respecto al suelo.
Aunque Chaturanga Dandasana es exigente, hay formas sencillas de modificarla si tienes más de 50 años. Una opción es apoyar las rodillas en la esterilla para reducir la carga sobre la parte superior del cuerpo mientras trabajas en tu alineación.
No es necesario bajar completamente; puedes detenerte donde sientas control. Otra alternativa es utilizar bloques debajo del pecho o muslos para facilitar la postura sin requerir tanta fuerza.
Aun si logras hacer Chaturanga Dandasana completa, recuerda que está bien modificarla si te sientes fatigada o pierdes la alineación correcta. Realiza una o dos repeticiones apoyándote en las puntas de los pies antes de descansar sobre las rodillas si es necesario. Mantener una buena postura siempre será más importante que cuántas repeticiones realices.


