El viaje inolvidable de Juan Carlos I y Sofía a Tailandia y Nepal

Un vistazo al histórico viaje realizado por Juan Carlos I y Sofía a Tailandia y Nepal.

enero 12, 2026

Carolina Millares

Un recorrido cultural

Este viaje fue una inmersión en culturas fascinantes y estuvo lleno de anécdotas protagonizadas por los reyes. Fue la primera vez que un monarca español visitaba Tailandia y Nepal, lugares que tampoco habían sido visitados por ningún miembro del Gobierno español. Realizado a mediados de noviembre de 1987, el rey Juan Carlos y la reina Sofía estuvieron acompañados por su hija menor, la infanta Cristina, durante esta travesía que duró ocho días.

Los reyes devolvían así la visita anterior a España de los reyes Birendra de Nepal y Bhumibol de Tailandia. Aunque ambas visitas tenían un carácter protocolario, se destacó especialmente la importancia del viaje a Nepal, donde los partidos políticos no estaban legalizados. En contraste, Tailandia era un país más occidentalizado y las relaciones con los reyes Bhumibol y Sirikit eran más fluidas. El viaje generó gran expectación, ya que se esperaba que pudiera acelerar la liberación de algunos ciudadanos españoles encarcelados por tráfico de drogas.

La primera parte del viaje tuvo lugar en Tailandia entre el 17 y el 22 de noviembre de 1987. Posteriormente, los reyes viajaron a Katmandú antes de regresar a España el 25 de noviembre. La infanta Cristina acompañó a sus padres en todas las actividades, participando en cenas de gala y visitas a importantes monumentos históricos. Tanto la reina como la infanta deslumbraron con sus elegantes vestidos durante las recepciones.

Tras un largo vuelo de 18 horas, fueron recibidos por los reyes tailandeses Bhumibol y Sirikit en el palacio Boromabiban. Su agenda incluyó recorridos por templos emblemáticos en Bangkok –conocida como la ciudad de los templos dorados– así como una visita a Chiangmai para explorar dos monasterios budistas importantes, incluido el templo del Buda Esmeralda. También disfrutaron de un crucero por el río Chao Phraya.

En una cena gala ofrecida por el rey Bhumibol Adulyadej y la reina Sirikit en Bangkok, Sofía lució un impresionante vestido adornado con lentejuelas plateadas y una falda gris perla. Completó su atuendo con un clutch dorado y una tiara perteneciente a la Corona. La reina Sirikit optó por un vestido rosa bordado en oro, mientras que la infanta Cristina eligió un vestido verde junto con una tiara floral similar a aquella que usó para su boda con Iñaki Urdangarín.

En Nepal, visitaron Bhaktapur, una ciudad fundada en el siglo IX, así como Swayambhunath, conocido como el templo de los monos; este último es uno de los templos budistas más antiguos del país,con 2000 años de antigüedad. Allí fueron recibidos calurosamente por escolares locales y grupos folclóricos.

Luego recorrieron Bhaktapur, famosa por su arquitectura única en madera labrada y pagodas excepcionales adornadas con motivos eróticos curiosos, además de ser hogar de algunas obras maestras del arte nacional como las puertas del León o la estatua del rey Bhupatindra.

Acompañados siempre por miembros cercanos al rey Birendra junto con seguridad policial y militar abundante, hicieron una parada en Swayambhunath donde fueron rodeados por monos que dominan el lugar; este templo es también conocido porque alberga los restos del lama Yeshel.
La visita generó gran entusiasmo popular; incluso se comentó que «ni siquiera la reina británica había causado tanto revuelo». Durante su regreso a España,donde hizo escala en Karachi, Juan Carlos se reunió con el presidente pakistaní debido al escaso contacto entre ambos países entonces.

En sus memorias tituladas Reconciliación, don Juan Carlos recuerda ese viaje asiático destacando su paso por Bangkok. Durante un momento libre decidió entrar en una joyería donde le mostraron un magnífico zafiro cabujón. Aunque deseaba comprarlo para Sofía –a quien él llama cariñosamente “Sofi”– su alto precio lo llevó a desistir inicialmente.
Sin embargo, cinco años después volvió a esa misma joyería durante otro viaje asiático; sorprendentemente,la misma dependienta le reconoció. En esta ocasión pudo adquirirlo a mitad del precio original: unos 2160 euros. Decidió esperar hasta estar bajo la luna llena cerca del Taj Mahal para regalarle ese hermoso zafiro.

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Carolina Millares

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Soy periodista especializada en actualidad del corazón, televisión y celebridades, siempre buscando el lado humano detrás de cada historia. Me encanta observar, escuchar y contar lo que otros pasan por alto. Fuera de las redacciones disfruto del café con amigas y de pasear cerca del mar.

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