Una vida rodeada de glamour
Doris Brynner, amiga cercana de Audrey Hepburn y esposa del actor Yul Brynner, fue una figura fascinante en el mundo de la moda y el arte. Su reciente exposición y subasta en Sotheby’s Paris han revelado su vida llena de encanto y sofisticación. A los 93 años, Doris dejó un legado que refleja su exquisito gusto y conexiones con personalidades icónicas.
La subasta titulada From Doris With Love: The Personal World of Brynner ofreció una ventana a su mundo privado. Desde joyas deslumbrantes hasta recuerdos de celebridades como Elizabeth Taylor y Frank Sinatra, cada pieza contaba una historia única. Un broche de Bulgari que Hepburn le dejó alcanzó un precio impresionante de 355.600 euros, mientras que un prendedor de diamantes de Liz Taylor se vendió por 50.800 euros.
Doris también poseía obras del renombrado Jean Schlumberger, cuyo broche inspirado en el mar se vendió por 95.250 euros. Su armario estaba repleto de creaciones de Balenciaga, Givenchy y Dior, reflejando su estatus como musa en el mundo del diseño. La subasta incluyó dibujos de Karl Lagerfeld, mostrando su conexión con los grandes nombres del arte.
Aunque no era una coleccionista al nivel de Andy Warhol, Doris compartió momentos memorables con él. Entre las piezas subastadas había polaroids que capturaban instantes con Hepburn y otros amigos cercanos. Su hija, Victoria Brynner, recordó cómo su madre guardaba todo con cariño.
Nacida como Doris Kleiner en 1931 en Zagreb, creció en Santiago de Chile antes de trasladarse a París durante la época dorada del diseño europeo. Allí se introdujo en los círculos más exclusivos gracias a amistades influyentes como Patricia López Wilshaw.
Doris conoció a Yul Brynner en 1958, lo que marcó el inicio de una vida llena de eventos glamorosos en Hollywood. Tras su divorcio, encontró éxito trabajando para Valentino y Dior, donde revolucionó el departamento decorativo bajo la dirección del arquitecto Peter Marino.
Doris fue reconocida no solo por su estilo sino también por su capacidad para conectar generaciones diferentes dentro del círculo social más exclusivo. Amistades con figuras como Marie-Chantal Miller resaltan su influencia duradera.


