Un ícono de la moda y la aristocracia
Naty Abascal, reconocida como una de las figuras más emblemáticas del mundo de la moda y la aristocracia española, ha celebrado recientemente su 83 cumpleaños. A pesar de su edad, su presencia sigue siendo tan impactante como en sus días de gloria en las pasarelas internacionales. Su última aparición en la Semanade la Moda de Milán, donde deslumbró con un traje masculino gris oversize, reafirma su estatus como un referente del estilo contemporáneo.
A lo largo de su vida, Naty ha estado rodeada por el glamour y el drama. Este último año ha sido especialmente significativo para ella, marcado por eventos trágicos como el fallecimiento de Valentino Garavani, su amigo cercano desde los años 70. Además, el reciente veredicto del Tribunal Supremo que absolvió a su hijo Luis Medina en un caso mediático también acaparó titulares. Sin embargo, Naty no es solo noticia por estos acontecimientos; cada publicación en sus redes sociales genera revuelo entre sus seguidores.
Nacida en una familia con profundas raíces aristocráticas y un legado en el mundo de la moda —su madre fue pionera al abrir una boutique en Sevilla—, Naty Abascal se aventuró a Nueva York a los 21 años. En una confesión sincera, reveló que engañó a sus padres diciendo que asistiría a un desfile benéfico y terminó quedándose dos años y medio. Durante ese tiempo, conquistó no solo las pasarelas sino también corazones importantes como Woody Allen.
En 1977, Naty dio un giro radical a su carrera al casarse con Rafael Medina, duque de Feria. Esta unión marcó el inicio de una nueva etapa como duquesa, aunque no estuvo exenta de dificultades. Tras diez años juntos y dos hijos, se separaron debido a problemas personales que culminaron con la condena del duque por delitos graves. A pesar del tumulto personal, esta etapa cimentó su imagen pública como socialite.
Años después de dejar atrás sus títulos nobiliarios en 1998, Naty Abascal regresó al mundo que siempre había amado: la moda. Como consultora para revistas prestigiosas como Hola!, logró fusionar elementos del aristocratismo sevillano con influencias italianas y parisinas para crear un estilo único e inconfundible. Su trabajo ha sido fundamental para diseñadoras contemporáneas como Inés Domecq.
A medida que Naty Abascal celebra otro año más de vida, queda claro que su influencia va más allá del tiempo y las tendencias pasajeras. Con cada aparición pública o publicación en Instagram, continúa redefiniendo lo que significa ser una mujer elegante e influyente en el siglo XXI.


