La duquesa de Alba: un legado familiar lleno de amor y controversia

El nuevo documental revela el lado tierno pero controvertido de la duquesa de Alba como abuela.

La duquesa de Alba: un legado familiar lleno de amor y controversia

abril 9, 2026

Carolina Millares

Un retrato íntimo de la duquesa de Alba como abuela

Cayetana Fitz-James Stuart, conocida como la duquesa de Alba, no solo fue una figura emblemática en la aristocracia española, sino también una abuela que dejó huella en su familia. Un nuevo documental titulado Cayetana, la duquesa de todos, estrenado recientemente en Canal Sur, explora esta faceta menos conocida de su vida, revelando tanto momentos entrañables como aspectos polémicos.

La duquesa tuvo seis hijos durante su primer matrimonio con Luis Martínez de Irujo y Artázcoz, quienes le dieron un total de nueve nietos. Sin embargo, el documental pone al descubierto que Cayetana tenía una conexión especial con tres de ellos: los hijos de Eugenia Martínez de Irujo y Cayetano Martínez de Irujo. Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba, no duda en afirmar que estos tres nietos eran sus favoritos. «A los demás no les hizo ni caso», confiesa sin rencor.

A pesar del favoritismo evidente, el amor que Cayetana profesaba por sus nietos era genuino. Genoveva Casanova, madre de Amina y Luis, recuerda cómo la duquesa se entregaba a ellos con entusiasmo. «Le encantaban los dibujos que hacían», comenta entre risas mientras recuerda anécdotas familiares. La conexión entre Cayetana y sus nietos más pequeños era palpable; incluso se dice que en ocasiones prefería exhibir sus obras artísticas junto a las creaciones infantiles.

A lo largo del documental también se aborda cómo su rol como abuela contrastaba con el rigor que aplicó durante la crianza de sus propios hijos. Según María Eugenia Fernández de Castro, antigua nuera de la duquesa, ella adoptó un enfoque mucho más relajado con sus nietos: «Con ellos era harina de otro costal». Esta transformación refleja un cambio significativo en su vida familiar.

Cayetano Martínez de Irujo comparte divertidas historias sobre su madre como abuela. Una anécdota memorable involucra a los niños saltando en las camas; cuando él intentó reprenderlos, Cayetana lo detuvo diciendo: «¡Cállate y déjales tranquilos!» Además, se menciona cómo premiaba a sus nietos por perder dientes con generosas propinas: «En Ibiza a Luis se le cayó un diente y le puso cien euros».

A medida que avanza el documental, queda claro que la figura pública imponente que fue Cayetana contrasta con su lado tierno como abuela. Su legado es complejo; mientras algunos pueden criticarla por favoritismos evidentes o por ser distante con ciertos miembros familiares, otros celebran su capacidad para amar incondicionalmente a aquellos más cercanos a ella.

Editado por:

Carolina Millares

Foto del autor
Soy periodista especializada en actualidad del corazón, televisión y celebridades, siempre buscando el lado humano detrás de cada historia. Me encanta observar, escuchar y contar lo que otros pasan por alto. Fuera de las redacciones disfruto del café con amigas y de pasear cerca del mar.

Deja un comentario