Descubre cómo 15 minutos de yoga pueden transformar tu salud espinal

Descubre cómo dedicar solo 15 minutos al día a practicar yoga puede transformar tu salud espinal.

Descubre cómo 15 minutos de yoga pueden transformar tu salud espinal

abril 10, 2026

Marc VIllanueva

El poder del yoga en la salud de la espalda

La práctica del yoga ha sido reconocida durante años como una solución efectiva para aliviar el dolor de espalda, pero su eficacia va más allá de la simple flexibilidad. Según José Ballesta, director de la Escuela Yogah, el secreto radica en un suelo pélvico consciente y un movimiento adecuado del diafragma, que ayudan a alinear y elongar la columna vertebral.

Entre las posturas más efectivas para combatir la tensión cervical y lumbar se encuentran Utthita Trikonasana, Utthita Parvakonasana, y las variantes de Prasarita A, B, C y D. Sin embargo, no basta con realizarlas; es crucial ejecutarlas correctamente. La alineación del suelo pélvico con la zona lumbar y una columna proyectada son esenciales para maximizar los beneficios sobre la espalda.

Para aquellos que buscan iniciar una práctica sin complicaciones, Ballesta propone una secuencia sencilla que incluye Utthita Trikonasana, Guerrero A, B y C, junto con Prasarita. Al final de esta rutina, se recomienda dedicar cinco minutos a la respiración consciente mientras se activan los tres bandhas: Mula Bandha, Uddiyana Bandha, y Jalandhara Bandha. Aunque lo ideal sería practicar durante una hora diaria, aprovechar incluso 15 minutos puede ser un gran comienzo.

Aunque practicar diariamente es lo óptimo, Ballesta sugiere que realizar sesiones de una hora cuatro veces por semana también puede ser efectivo. La clave está en mantener una práctica constante a lo largo del tiempo para observar mejoras significativas en el bienestar espinal.

A diferencia de los estiramientos convencionales, el yoga ofrece un enfoque más profundo gracias a los bandhas. Estos permiten un mayor control sobre el cuerpo anterior, haciendo que el trabajo sobre la columna sea equilibrado y efectivo. No se trata solo de estirar; es fundamental activar y sostener desde adentro.

A pesar de sus beneficios, hay ciertas posturas que deben evitarse si se experimenta dolor cervical o lumbar. Ballesta advierte sobre dos grupos problemáticos: aquellas que generan tensión extrema en la zona lumbar (como el puente) y las que implican cargar peso sobre la cabeza (como Sirsasana). Estas posturas requieren un dominio técnico previo antes de ser practicadas.

No se trata solo de realizar ejercicios; es esencial respetar los límites del cuerpo e iniciar con posturas accesibles. Practicar durante quince minutos al día puede no ofrecer resultados inmediatos pero representa un paso importante para quienes sufren tensiones prolongadas en su espalda. El yoga necesita tiempo regular para comenzar a mostrar sus efectos positivos.

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Marc VIllanueva

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Especializado en crónica social y televisión, siempre atento a las historias que se mueven entre bambalinas. Disfruto analizando cómo se construye la imagen pública de los famosos y qué hay realmente detrás.

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