El press de hombros: un ejercicio clave para la salud muscular
Con el paso del tiempo, muchas personas comienzan a evitar ciertos ejercicios por miedo a lesiones, especialmente después de los 45 años. Uno de los más temidos es el press de hombros, que ha sido objeto de controversia debido a su potencial para causar molestias en el manguito rotador. Sin embargo, expertos como Verónica Costa, conocida como Vikika y fundadora de Entrena Virtual, aseguran que este ejercicio no es peligroso si se realiza correctamente.
A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta cambios significativos. En particular, el manguito rotador pierde parte de su capacidad para tolerar cargas y movimientos extremos. Esto no significa que debamos evitar el press de hombros; al contrario, se trata de adaptarlo para maximizar sus beneficios sin poner en riesgo nuestra salud.
Vikika enfatiza que un hombro fuerte es fundamental para proteger esta estructura delicada. Un correcto entrenamiento no solo ayuda a mantener la fuerza y el tono muscular, sino que también estabiliza la articulación del hombro, reduciendo así el estrés sobre los tendones.
A pesar de sus beneficios, muchos cometen errores al realizar este ejercicio. Los más frecuentes incluyen:
- Peso excesivo: Utilizar mancuernas demasiado pesadas puede llevar a compensaciones en otras áreas del cuerpo.
- Codos abiertos: Abrir completamente los codos coloca una tensión innecesaria sobre el manguito rotador.
- Bajar demasiado las mancuernas: Ignorar el rango natural del movimiento puede resultar en lesiones.
- Tensión en los trapecios: Encoger los hombros hacia las orejas aumenta la tensión y reduce la movilidad.
Cada uno de estos errores puede parecer inofensivo por separado, pero combinados pueden llevar a problemas serios con el tiempo.
Para garantizar un press de hombros efectivo y seguro, Vikika propone cuatro ajustes técnicos fundamentales:
- Agarre neutro: Mantener las palmas enfrentadas reduce la rotación interna del hombro.
- Codos ligeramente hacia adelante: Esta posición ayuda a estabilizar la articulación durante el movimiento.
- Costo activo y abdomen contraído: Mantener una buena postura es crucial para evitar lesiones.
- Sensación cero dolorosa: Si sientes dolor durante el ejercicio, es momento de ajustar tu técnica o reducir peso.
No se trata solo de seguir estas recomendaciones; son esenciales para asegurar que cada sesión sea productiva sin comprometer tu bienestar físico.
Aumentar gradualmente la carga es vital. La clave está en dominar primero la técnica antes de pensar en incrementar pesos. Vikika aconseja comenzar con cargas ligeras que permitan realizar entre 8 y 12 repeticiones con facilidad. Además, dejar al menos 48 horas entre sesiones permite una adecuada recuperación muscular.
No hay razón para temer al press de hombros después de los 45 años; más bien, se trata de entender cómo ejecutarlo correctamente. Con las adaptaciones adecuadas y una técnica precisa, este ejercicio puede convertirse en un aliado poderoso para mantener tus hombros fuertes y funcionales a medida que envejeces.


