Descubre Cañete la Real, un pueblo con encanto
En el corazón de la comarca del Guadalteba, se encuentra Cañete la Real, un pintoresco municipio malagueño que ha permanecido en gran medida fuera del radar turístico. A solo 35 kilómetros de Ronda y 51 de Antequera, este pueblo blanco ofrece una mezcla única de historia, naturaleza y cultura que lo convierte en un destino ideal para aquellos que buscan desconectar.
Cañete la Real no es solo un lugar para visitar; es un viaje a través del tiempo. Su castillo, una fortaleza musulmana construida sobre un cerro rocoso a 800 metros de altitud, ha sido testigo de numerosas batallas desde su construcción en el siglo IX. Este emblemático edificio no solo ofrece vistas impresionantes, sino que también alberga el Centro de Interpretación Los Vigías del Territorio, donde los visitantes pueden aprender sobre su rica historia y los hallazgos arqueológicos realizados en la zona.
Otro punto destacado es la iglesia de San Sebastián, cuya primera piedra fue colocada en 1526. Aunque sufrió una reconstrucción en 1716, su estilo barroco y su impresionante torre de ladrillo con cerámica vidriada le confieren un carácter único. La iglesia no solo sirve como lugar de culto, sino también como símbolo del patrimonio cultural local.
No se puede hablar de Cañete sin mencionar el convento del Santísimo Sacramento. Fundado por Melchor Rojas y Saavedra en 1662, este convento carmelita sigue funcionando hoy en día. Las religiosas son conocidas por sus deliciosos dulces, que atraen tanto a locales como a visitantes. La combinación de tradición religiosa y gastronomía hace que este lugar sea aún más especial.
Cañete la Real también es un paraíso para los amantes del senderismo. Una ruta popular lleva desde el pueblo hasta Ortegícar, abarcando aproximadamente siete kilómetros entre paisajes naturales impresionantes. Este recorrido permite disfrutar no solo del entorno rural malagueño sino también descubrir vestigios históricos como el puente árabe sobre el Guadalteba.
A pesar del éxodo rural que ha reducido su población a unos 1.600 habitantes desde los años sesenta, Cañete la Real está experimentando un renacimiento cultural y turístico. Con iniciativas para promover sus atractivos históricos y naturales, este pueblo busca recuperar su esplendor pasado mientras ofrece una experiencia auténtica a quienes deciden visitarlo.


