El secreto del hip thrust: cómo optimizar tu entrenamiento y evitar lesiones

Descubre cómo optimizar tu técnica en hip thrust para evitar lesiones y maximizar resultados con consejos expertos.

El secreto del hip thrust: cómo optimizar tu entrenamiento y evitar lesiones

junio 13, 2026

Marc VIllanueva

La importancia de la técnica en el hip thrust

El hip thrust se ha convertido en uno de los ejercicios más populares para tonificar los glúteos, pero muchas personas no logran obtener los resultados deseados. Según Sheila Ruiz, entrenadora en David Lloyd Clubs, el problema radica en la técnica utilizada. Muchas mujeres experimentan más tensión en la espalda que en los glúteos durante este ejercicio, lo que indica un mal posicionamiento y ejecución.

Ruiz explica que el hip thrust debe ejecutarse correctamente para activar el glúteo mayor, que es responsable de extender la cadera. Si el movimiento proviene de la espalda baja, se corre el riesgo de sobrecargar esta zona y provocar lesiones. La clave está en realizar el movimiento desde la cadera, asegurando que los pies estén bien apoyados y las rodillas formen un ángulo adecuado.

Para maximizar los beneficios del hip thrust, Ruiz sugiere prestar atención a tres aspectos fundamentales:

  • Posición de la pelvis: Al llegar a la parte superior del movimiento, es crucial cerrar las costillas y apretar los glúteos.
  • Alineación de los pies: Deben estar separados al ancho de las caderas con un apoyo completo en el suelo.
  • Postura de la cabeza: Mantenerla ligeramente recogida ayuda a mantener una alineación adecuada durante todo el ejercicio.

A menudo, quienes realizan este ejercicio tienden a buscar una mayor amplitud sin tener un control adecuado. Esto puede llevar a errores como arqueo de espalda o falta de activación del glúteo al final del movimiento. Ruiz enfatiza que es preferible realizar movimientos cortos pero controlados para asegurar que se trabaja efectivamente el músculo objetivo.

A medida que las personas envejecen, especialmente después de los 45 años, es vital ajustar su enfoque hacia el entrenamiento. Con la edad, se puede perder masa muscular y fuerza si no se entrena adecuadamente. Ruiz advierte que cuando el glúteo no está activo, otras áreas como la zona lumbar pueden asumir esa carga, lo cual no es ideal.

La progresión debe ser gradual; comenzar con peso corporal antes de añadir resistencia adicional es fundamental. Una vez dominado el movimiento básico, se pueden incorporar variaciones más desafiantes o utilizar bandas elásticas y pesas. La entrenadora subraya que el peso no es enemigo, sino una herramienta valiosa cuando se utiliza correctamente.

No solo se trata de mejorar estéticamente; entrenar con resistencia también ayuda a proteger las articulaciones y mantener independencia física a medida que envejecemos. El hip thrust bien ejecutado puede ser un aliado poderoso para fortalecer esta área crítica del cuerpo y mejorar nuestra calidad de vida diaria.

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Marc VIllanueva

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Especializado en crónica social y televisión, siempre atento a las historias que se mueven entre bambalinas. Disfruto analizando cómo se construye la imagen pública de los famosos y qué hay realmente detrás.

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