La evolución en la elección de gafas
Durante mucho tiempo, la moda en gafas se ha regido por normas estrictas que dictan qué estilos son apropiados según la forma del rostro. Sin embargo, expertos en óptica como Marcos Boya, CEO de Dr. Focus & Co., argumentan que estas directrices son demasiado restrictivas y no reflejan la diversidad de estilos y personalidades que existen hoy en día.
Boya enfatiza que las gafas han evolucionado de ser meros elementos correctivos a convertirse en piezas clave para expresar la identidad personal. «Hoy no buscamos corregir un rostro, sino interpretar su personalidad», afirma. Por lo tanto, al elegir unas gafas, es crucial considerar cómo estas pueden realzar o complementar los rasgos faciales y el estilo individual.
Para encontrar el par ideal, primero es necesario identificar la forma del rostro. Recoge tu cabello y mírate al espejo; observa la anchura de tu frente, pómulos y mandíbula. También puedes tomar una foto frontal para analizar mejor tus proporciones. Aunque esta información es útil, Boya advierte que no debe ser el único factor a considerar.
Las personas con caras redondas pueden beneficiarse de monturas rectangulares o cat eye, ya que estos estilos aportan definición a rasgos más suaves. Es importante evitar monturas pequeñas que acentúen la redondez; en cambio, busca diseños que complementen la anchura del rostro sin sobresalir demasiado.
Para aquellos con rostros cuadrados, Boya sugiere optar por formas más orgánicas como monturas ovaladas o metálicas finas. Estos diseños suavizan los ángulos marcados y aportan ligereza al look general. Sin embargo, una montura cuadrada también puede funcionar si se desea resaltar esa geometría natural.
Los rostros ovalados tienen la ventaja de poder experimentar con casi cualquier forma de gafas. Desde modelos cuadrados hasta cat eye o geométricos, lo esencial es mantener un equilibrio en las dimensiones para evitar cubrir demasiado el rostro o perderse entre sus características.
Si tienes un rostro alargado, busca monturas grandes o oversize que añadan amplitud visual y reduzcan la sensación vertical del rostro. Las lentes altas o con detalles laterales también ayudan a equilibrar las proporciones.
Los rostros con forma de corazón presentan características únicas como una frente ancha y una barbilla estrecha. Monturas ovaladas o ligeramente más anchas en su parte inferior pueden equilibrar estas proporciones; además, los modelos metálicos ligeros aportan frescura a esta área del rostro.
Boya concluye afirmando que «la diferencia no depende únicamente de la forma», sino también de cómo se combinan tamaño, color y materiales. Las reglas son útiles para entender proporciones pero no deben limitar nuestra creatividad ni impedirnos elegir un modelo con el cual nos sintamos identificados.


