Nutrición y protección solar: un dúo indispensable
Con la llegada del verano, la preocupación por el cuidado de la piel se intensifica. La exposición al sol puede ser perjudicial, pero ¿sabías que lo que comes puede influir en cómo tu piel reacciona ante los rayos UV? Salena Sainz, farmacéutica y dietista nutricionista, nos ofrece una perspectiva innovadora sobre cómo la alimentación puede preparar nuestra piel para el sol.
Según Sainz, la nutrición actúa como los cimientos de una casa, fortaleciendo la capacidad de la piel para defenderse del estrés oxidativo. Nutrientes como la vitamina C, E y carotenoides son esenciales para aumentar las defensas antioxidantes de nuestra dermis. Alimentos como zanahorias, tomates y aguacates no solo son deliciosos, sino que también son aliados poderosos en esta lucha contra el daño solar.
No se trata de consumir un batido verde antes de ir a la playa; la protección nutricional requiere constancia. Sainz enfatiza que es necesario mantener una dieta rica en antioxidantes durante varias semanas antes de exponerse al sol. Esto significa incluir regularmente alimentos como espinacas, frutos rojos y pescado azul en nuestras comidas diarias.
Después de un día bajo el sol, es crucial ayudar a nuestra piel a recuperarse. La experta recomienda priorizar alimentos ricos en agua y proteínas. Un gazpacho fresco o una ensalada con aguacate y salmón pueden ser opciones ideales para reponer nutrientes esenciales y favorecer la regeneración celular.
A menudo pasamos por alto factores que pueden agravar el daño solar. El consumo excesivo de alcohol no solo deshidrata sino que también aumenta el estrés oxidativo en nuestra piel. Además, algunas medicaciones pueden provocar fotosensibilidad; por lo tanto, siempre es recomendable revisar los prospectos antes de disfrutar del sol.
Sainz responde con claridad: no. Aunque una buena alimentación fortalece las defensas cutáneas, no reemplaza a un protector solar adecuado. La combinación de ambos es esencial para lograr una protección efectiva contra los daños solares.
Para disfrutar del verano sin comprometer la salud de nuestra piel, es fundamental adoptar un enfoque integral: dieta equilibrada, hidratación adecuada y uso constante de protector solar. Solo así podremos asegurar que nuestra piel esté bien cuidada mientras disfrutamos del sol estival.


