Un pedazo de historia real en el mercado
La oportunidad de adquirir una propiedad con historia real ha llegado. The Old House, el antiguo refugio campestre de la princesa Margarita, hermana de Isabel II, está disponible para aquellos que deseen vivir como parte de la realeza británica. Situada en el pintoresco pueblo de Staplefield, en West Sussex, esta residencia se encuentra a aproximadamente una hora y media al sur de Londres.
Con un precio marcado en 4,6 millones de dólares, equivalentes a unos 4 millones de euros, esta casa no solo es un inmueble; es un legado. La propiedad abarca 390 metros cuadrados y cuenta con siete dormitorios, lo que la convierte en un espacio ideal tanto para familias como para aquellos que buscan una escapada tranquila. Además, incluye una piscina climatizada y varias áreas auxiliares que añaden funcionalidad a su encanto histórico.
The Old House destaca por su decoración que fusiona estilos Tudor y georgiano, ofreciendo un ambiente acogedor y elegante. Esta mezcla fue cuidadosamente renovada por Antony Armstrong-Jones, exmarido de la princesa Margarita, quien recibió la propiedad como regalo nupcial en 1958. La atención al detalle en cada rincón refleja no solo el gusto personal del diseñador sino también el carácter histórico del lugar.
A lo largo de los años 60, esta casa se convirtió en un epicentro social donde se dieron cita figuras destacadas del mundo del espectáculo y la realeza. Personalidades como Bianca Jagger e icónicos diseñadores como Issey Miyake fueron algunos de los ilustres invitados que disfrutaron del ambiente exclusivo que ofrecía este hogar. Aunque Margarita prefería residir en el Palacio de Kensington, The Old House fue testigo de muchos momentos significativos durante su vida.
No todos los días se presenta la posibilidad de adquirir una propiedad con tal carga histórica y cultural. Para quienes estén interesados en sumergirse en el estilo de vida real británico o simplemente busquen una inversión única, The Old House representa más que una simple compra; es una invitación a formar parte del legado real británico.


