Un homenaje que no será
El Museo Metropolitano de Nueva York, conocido por su prestigiosa Met Gala, se ha visto envuelto en una controversia inesperada tras la decisión de John Galliano de cancelar un homenaje a su carrera. Este evento, que estaba programado para la primavera de 2027, prometía celebrar el legado del icónico diseñador británico. Sin embargo, las sombras del pasado han pesado demasiado sobre esta celebración.
En un comunicado oficial publicado en sus redes sociales, Galliano expresó su profundo agradecimiento al museo y a figuras clave como Andrew Bolton y Anna Wintour por considerar su trayectoria creativa. No obstante, el diseñador también dejó claro que tras una profunda reflexión y conversaciones con las partes involucradas, había decidido que lo más apropiado era no llevar a cabo la exposición en este momento.
Galliano asumió la responsabilidad por sus declaraciones antisemitas del pasado y reconoció que una exposición dedicada a su obra podría resultar dolorosa para muchas personas. «Sigo asumiendo plenamente la responsabilidad por el dolor causado por mis palabras en el pasado», afirmó en su comunicado.
La polémica se remonta a 2011, cuando Galliano fue grabado haciendo comentarios antisemitas mientras aparentemente estaba bajo los efectos del alcohol. Estas declaraciones le costaron su puesto como director creativo de Dior y lo llevaron a un periodo de reclusión personal. A pesar de haber trabajado para Margiela desde 2014 y haber estado sobrio durante quince años, las heridas abiertas por sus acciones anteriores siguen siendo difíciles de sanar.
A pesar de la controversia, figuras influyentes como Anna Wintour han expresado su apoyo hacia Galliano. La editora de Vogue destacó el talento creativo del diseñador mientras que Max Hollein, director del museo, coincidió con Galliano en que este no era el momento adecuado para celebrar su obra.
Aunque el museo intentó mitigar las críticas relacionadas con este homenaje planeado, voces dentro de la comunidad judía se manifestaron en contra desde un principio. La presión pública fue tal que incluso hubo renuncias a financiamiento para el evento. En este contexto complicado, tanto el museo como Galliano decidieron cancelar la exposición.

