Septiembre: el mes del reset nutricional que transforma hábitos sin restricciones

Descubre cómo septiembre puede ser tu aliado en la recuperación saludable tras los excesos veraniegos con un plan nutricional accesible.

Septiembre: el mes del reset nutricional que transforma hábitos sin restricciones

septiembre 1, 2026

Rosa Ballester

Un nuevo comienzo para la salud

Con la llegada de septiembre, muchos buscan recuperar el equilibrio perdido tras los excesos del verano. La especialista en nutrición Violeta Kushkyan, de ZEM Wellness Clinic Altea, propone un enfoque renovador: un reset nutricional que no implica restricciones drásticas, sino una reorganización de hábitos alimenticios.

Durante los meses de calor, es común que las comidas fuera de casa y el consumo de alcohol aumenten considerablemente. Estos cambios no solo afectan nuestro peso, sino también nuestra microbiota intestinal, alterando las señales naturales de hambre y saciedad. Según Kushkyan, este desajuste puede llevar a una ingesta irregular y a problemas digestivos.

Kushkyan sugiere un plan sencillo que dura dos semanas. Este programa se centra en restablecer horarios regulares para las comidas y fomentar el consumo de alimentos frescos como verduras, frutas y proteínas de calidad. Además, se recomienda reducir la ingesta de ultraprocesados y azúcares añadidos mientras se asegura una adecuada hidratación.

No se trata de una dieta detox ni de castigos severos. El objetivo es facilitar que el cuerpo reconozca estos hábitos como parte de su rutina diaria. Este periodo inicial es clave para establecer bases sólidas hacia un estilo de vida más saludable.

A menudo se confunden los conceptos de reajuste alimenticio con dietas restrictivas. Kushkyan aclara que mientras un reset busca reorganizar hábitos, una dieta restrictiva intenta compensar rápidamente los excesos pasados. Esta última suele generar sensaciones negativas como privación, lo cual puede llevar al abandono del plan.

A medida que se implementa este nuevo enfoque alimenticio, los beneficios comienzan a notarse rápidamente. Los primeros signos incluyen una digestión más regular, menor hinchazón abdominal y mayor estabilidad energética durante el día. Aunque la pérdida de peso puede ser gradual, no debe ser el único indicador del éxito; la calidad del sueño y la regulación del apetito son igualmente importantes.

Kushkyan enfatiza que estas dos semanas deben verse como un punto inicial para construir una rutina saludable a largo plazo. No se trata simplemente de compensar lo vivido durante el verano; es fundamental establecer hábitos duraderos que sostengan nuestra salud durante todo el año.

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