El regreso a la rutina y sus efectos en la espalda
Con el final del verano, muchas personas regresan a sus actividades cotidianas, pero este cambio puede traer consigo problemas de espalda. Según Henry Rodríguez, fisioterapeuta y fitness manager de ZEM Wellness Clinic Altea, el dolor lumbar no surge de la noche a la mañana; es el resultado de una serie de factores acumulativos que se intensifican durante las vacaciones. Desde colchones incómodos hasta largas horas en coche o avión, cada pequeño detalle cuenta.
Rodríguez enfatiza que la zona lumbar está diseñada para moverse. Sin embargo, los problemas surgen cuando las personas pasan demasiado tiempo en posturas fijas o cuando intentan realizar esfuerzos físicos tras un periodo prolongado de inactividad. “El dolor no proviene tanto del movimiento excesivo como de la falta de él”, explica. Este fenómeno suele pasar desapercibido hasta que se manifiesta con molestias significativas.
Una solución efectiva para combatir estas molestias es el Pilates. Este método ha demostrado ser eficaz para reducir el dolor lumbar inespecífico, siempre que se practique bajo supervisión adecuada y de manera progresiva. “No hay un ejercicio milagroso; lo que realmente hace la diferencia es mejorar el control del movimiento y la estabilidad del tronco”, señala Rodríguez.
Entre los ejercicios recomendados se encuentran el pelvic curl, cat stretch, bird dog, dead bug adaptado, y toe taps. Estos movimientos están diseñados no solo para movilizar la columna, sino también para enseñarle al cuerpo cómo estabilizarla mientras otras partes se mueven.
Cando alguien llega con molestias lumbares después del verano, lo primordial no es fortalecer rápidamente esa área. “Mi enfoque inicial es recuperar primero la calidad del movimiento”, indica Rodríguez. Esto implica comenzar con ejercicios básicos como respiración diafragmática y movilidad pélvica antes de avanzar hacia movimientos más complejos que involucren glúteos y caderas.
A través de dos o tres sesiones semanales, cada una durando entre 30 y 40 minutos, los pacientes pueden empezar a notar mejoras significativas en su bienestar físico. Es fundamental respetar las capacidades individuales y avanzar solo cuando el cuerpo esté listo.
A menudo, las personas intentan recuperar su forma física rápidamente mediante ejercicios exigentes sin haber preparado adecuadamente su cuerpo. Movimientos como el teaser o flexiones repetidas pueden ser perjudiciales si aún persisten dolores o falta de control en la zona central del cuerpo. “El problema radica en hacer estos ejercicios antes de estar preparados”, advierte Rodríguez.
Pese a los desafíos iniciales, Rodríguez asegura que sí es posible utilizar Pilates para aliviar verdaderamente los dolores lumbares tras las vacaciones. Las investigaciones recientes respaldan esta afirmación al mostrar que este método puede reducir significativamente el dolor y mejorar tanto la función como la calidad de vida en quienes sufren molestias persistentes.
“El objetivo no es simplemente eliminar el dolor temporalmente; buscamos construir una espalda capaz de soportar las exigencias diarias”, concluye Rodríguez.


