Oslo se prepara para un evento histórico
Este miércoles, Oslo será el escenario de un emotivo homenaje al rey Harald V de Noruega, quien falleció recientemente. La ceremonia, que forma parte de la Operación K, ha sido meticulosamente organizada para honrar la memoria del monarca. Este operativo incluye una serie de protocolos que van desde el anuncio del fallecimiento hasta el funeral estatal, garantizando que cada detalle sea atendido con el respeto que merece.
La magnitud del evento ha llevado a las autoridades noruegas a implementar la mayor operación de seguridad en la historia del país. Aproximadamente 6.500 agentes de policía y soldados estarán desplegados a lo largo del recorrido entre el Palacio Real, la catedral de Oslo y la fortaleza de Akershus. Además, se instalarán pantallas gigantes para permitir que los ciudadanos sigan en vivo este significativo momento.
El funeral comenzará a la una de la tarde en la catedral de Oslo, donde se guardará un minuto de silencio en honor al rey Harald. El obispo Olav Fykse Tveit oficiará la ceremonia, durante la cual se pronunciarán discursos por parte del presidente del Storting y el primer ministro noruego. También está prevista una ceremonia interreligiosa con encendido de velas.
Acompañando al féretro estarán miembros destacados de varias casas reales europeas. La familia real noruega estará encabezada por los reyes Haakon y Mette-Marit, aunque esta última aún se recupera tras un trasplante pulmonar. Entre los asistentes confirmados destacan los reyes Felipe y Letizia de España, así como otros monarcas europeos como Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda.
No obstante, uno de los aspectos más controvertidos del evento es la presencia de Marius Borg, hijo mayor de Mette-Marit. A pesar de haber sido condenado por delitos graves y estar bajo arresto domiciliario, recibió un permiso especial para asistir al funeral. Esta decisión ha generado críticas tanto dentro como fuera del país, ya que muchos consideran inapropiado su papel en un evento tan solemne.
Tras las ceremonias públicas en la catedral y en Akershus, las banderas ondearán a media asta antes de ser izadas nuevamente mientras suena una salva real. Las campanas repicarán durante una hora en todo Noruega como símbolo del luto nacional. Finalmente, los reyes ofrecerán una recepción en el Palacio Real para honrar a sus invitados internacionales.


