El impacto del otoño en nuestras articulaciones
Con la llegada del otoño, no solo cambian los colores de las hojas, sino también nuestra fisiología. Las temperaturas más bajas pueden provocar una rigidez en las articulaciones, lo que aumenta el riesgo de lesiones. Según Rubén Río, director de RRSalud y educador físico deportivo, este fenómeno se debe a dos factores biológicos clave: la vasoconstricción periférica y el aumento de la viscosidad del líquido sinovial.
A diferencia del estiramiento convencional, que busca alargar pasivamente los músculos, el entrenamiento de movilidad se centra en fortalecer las articulaciones. Este tipo de ejercicio enseña al cuerpo a reclutar fibras musculares y mantener estabilidad en posiciones poco convencionales. «La movilidad no solo mejora el rango de movimiento activo reconocido por el cerebro como seguro, sino que también prepara al cuerpo para reaccionar adecuadamente ante torsiones inesperadas», explica Río.
El regreso a largas jornadas laborales puede acentuar problemas posturales. Estar sentado durante horas acorta los flexores de la cadera y desactiva la cadena posterior, lo que puede llevar a una serie de compensaciones perjudiciales para nuestra salud física. La movilidad se convierte así en una herramienta esencial para contrarrestar estos efectos negativos antes de que se consoliden.
Río destaca cuatro áreas fundamentales donde debemos concentrar nuestros esfuerzos:
- Caderas: Para combatir la amnesia glútea y liberar carga lumbar.
- Columna torácica: Para mejorar la extensión y rotación en la espalda alta.
- Tobillos: Trabajar la dorsiflexión es crucial para una pisada adecuada al caminar o agacharse.
- Cintura escapular: Recuperar el rango completo de movimiento por encima de la cabeza sin molestias.
No es necesario dedicar un tiempo específico del día para trabajar en nuestra movilidad; incluso cinco minutos al levantarse pueden ser suficientes. Incorporar ejercicios articulares como parte del calentamiento antes del entrenamiento o durante los descansos entre series son estrategias efectivas recomendadas por Río.
A menudo se abandona esta práctica porque se confunde con un momento relajante o pasivo. Sin embargo, Río enfatiza que debe ser tratado con rigor y progresión real. «Debemos aumentar gradualmente la dificultad para seguir avanzando», concluye. Así, transformar este trabajo en un componente esencial dentro de nuestra rutina puede marcar una diferencia significativa en nuestro bienestar físico durante esta temporada.


