El poder del elephant en el reformer
En el mundo del pilates, pocos ejercicios son tan completos como el elephant. Este movimiento no solo se centra en estirar los isquiotibiales, sino que también desafía la estabilidad del core y la movilidad de la cadena posterior. Sara García, head coach del nuevo estudio ARO en Madrid, nos revela los secretos detrás de este ejercicio que está revolucionando las prácticas de pilates.
A diferencia de realizar el elephant en el suelo, donde la gravedad juega un papel crucial, al utilizar un reformer se añade una resistencia externa a través de los muelles. Esto permite ajustar la intensidad y el rango de movimiento, lo que resulta fundamental para quienes están comenzando su viaje en pilates. «El elephant debe ser visto como un ejercicio de organización y control antes que como un mero estiramiento», explica García.
Para garantizar una práctica efectiva y segura, es vital prestar atención a varios aspectos durante la ejecución del elephant. La posición de la pelvis, la longitud de la columna y la alineación de los hombros son indicadores esenciales para determinar si se está realizando correctamente. Un carro que se mueve erráticamente puede ser señal de que aún no se ha dominado el control necesario.
Entre los errores más frecuentes al iniciar con este ejercicio se encuentran: redondear excesivamente la zona lumbar o intentar llevar los talones hacia el carro sin tener una base sólida. «Muchos alumnos confunden profundidad con flexión lumbar excesiva», advierte García. Esta confusión puede llevar a una práctica ineficaz donde no se trabaja adecuadamente la cadena posterior.
La mejora en flexibilidad y control puede comenzar a notarse entre las 3 y 6 semanas de práctica regular. Sin embargo, es importante recordar que estos cambios iniciales pueden deberse más a una mayor tolerancia al estiramiento que a modificaciones estructurales reales en los músculos. Con dedicación continua, es posible experimentar mejoras significativas en movilidad y estabilidad entre las 6 y 12 semanas.
Sara García enfatiza que aprender a moverse correctamente en el elephant es esencial antes de buscar profundizar en el ejercicio. La calidad del movimiento debe siempre preceder a su amplitud; esto es especialmente relevante cuando se trabaja con resistencia variable como ocurre con los muelles del reformer. Comenzar desde lo básico no solo sienta las bases para progresiones futuras seguras sino que también maximiza los beneficios del pilates.

