Una voz fresca en la literatura contemporánea
Mónica Pérez Sobrino, una joven escritora y periodista originaria de Zaragoza, se ha convertido en una figura destacada del panorama literario español. Con tan solo 30 años, esta autora ha capturado la atención del público con su primera novela Madame Nadie, y ahora regresa con su segundo trabajo titulado Juegos infames, que promete ser un análisis profundo sobre las relaciones de pareja y el impacto de los recuerdos no procesados.
En Juegos infames, Mónica nos invita a reflexionar sobre cómo los recuerdos moldean nuestras vidas y relaciones. La novela sigue a una pareja compuesta por una escritora y un director de cine, quienes deben enfrentar las sombras del pasado que amenazan con destruir su presente. Según Mónica, «los recuerdos pueden manifestarse como síntomas que afectan nuestra forma de relacionarnos con los demás». Este enfoque psicológico es uno de los elementos que distingue su obra.
Pérez Sobrino también destaca por integrar la música en sus narrativas. En esta ocasión, menciona que cada capítulo tiene una banda sonora específica, lo cual añade una dimensión sensorial a la lectura. Para adentrarse en el mundo de Juegos infames, recomienda escuchar Into my arms de Nick Cave, mientras que al finalizar su lectura sugiere algo más nostálgico como Io so che ti amerò de Ornella Vanoni.
A lo largo de la entrevista, Mónica revela sus influencias literarias, desde Javier Marías hasta Shakespeare. Esta mezcla ecléctica refleja su deseo por explorar diferentes estilos narrativos y temáticas complejas. Además, menciona cómo sus propias experiencias personales alimentan su escritura: «La vida y las personas son mi mayor fuente de inspiración».
Mónica describe el amor como un «juego infame», donde las emociones pueden llevarnos a perder nuestra identidad temporalmente. Esta idea se ilustra perfectamente con el mito de Tristán e Isolda, donde el enamoramiento se convierte en una experiencia casi irracional. A través de sus personajes, Mónica busca mostrar cómo estas dinámicas pueden ser tanto bellas como destructivas.
A medida que avanza la conversación, Mónica comparte su visión sobre las relaciones modernas: «Vivimos en una época donde todo es desechable; cuando algo falla en nuestras relaciones, buscamos rápidamente otra opción». Este comentario resuena con muchos jóvenes lectores que se sienten atrapados entre el deseo por conexiones profundas y la presión social por mantener relaciones superficiales.
No es casualidad que Juegos infames sea presentado durante el Festival Internacional de Cine de San Sebastián; este evento simboliza tanto glamour como decadencia, reflejando así los temas centrales del libro. Mónica espera que los lectores encuentren resonancia entre las luces brillantes del festival y las luchas internas de sus personajes.


