La revolución del ejercicio en el embarazo
En las últimas décadas, la percepción sobre la actividad física durante el embarazo ha cambiado radicalmente. Lejos de ser vista como un periodo de inactividad, hoy se reconoce que mantenerse activa puede ser uno de los mayores beneficios tanto para la madre como para el bebé. La fisioterapeuta Irene García Gallego, especialista en suelo pélvico y entrenamiento prenatal, explica que este cambio de paradigma ha sido respaldado por numerosos estudios científicos.
García Gallego destaca que practicar deporte durante el embarazo no solo ayuda a controlar el aumento de peso, sino que también reduce riesgos asociados como la diabetes gestacional y la hipertensión. “El ejercicio regular mejora la condición física general y prepara mejor al cuerpo para el parto”, afirma. Además, señala que es fundamental adaptar los ejercicios a cada trimestre del embarazo: en el primer trimestre se busca mantener una buena base física; en el segundo se puede aumentar la fuerza y resistencia; y en el tercero se trabaja en preparar al cuerpo para el parto.
Irene García enfatiza que lo ideal es comenzar antes del embarazo, pero asegura que nunca es tarde para iniciar un programa de ejercicios. “Incluso si una mujer no ha estado activa previamente, puede beneficiarse enormemente al comenzar a ejercitarse durante esta etapa”, añade. La clave está en hacerlo de manera progresiva y con un enfoque personalizado.
Uno de los temas más relevantes durante el embarazo es sin duda el cuidado del suelo pélvico. Este conjunto de músculos sostiene órganos vitales y juega un papel esencial durante el parto. García Gallego recomienda trabajar esta área incluso antes de concebir, aunque aclara que también es posible comenzar durante cualquier fase del embarazo. “Un entrenamiento adecuado puede ayudar a prevenir problemas como la incontinencia urinaria y facilitar una recuperación más rápida tras dar a luz”, explica.
A pesar de los múltiples beneficios del ejercicio, hay situaciones donde se debe tener precaución o incluso evitarlo. Enfermedades cardíacas o pulmonares preexistentes, así como complicaciones específicas del embarazo pueden requerir atención especial. La fisioterapeuta aconseja siempre consultar con un profesional antes de iniciar cualquier rutina deportiva.
A medida que las mujeres embarazadas adoptan estilos de vida más activos, también están sentando las bases para hábitos saludables postparto. “El embarazo puede ser una oportunidad perfecta para establecer rutinas que perduren más allá del nacimiento”, concluye García Gallego.


