La importancia de un regreso gradual al ejercicio
Después de un periodo de inactividad, muchos se enfrentan a la difícil tarea de retomar su rutina de ejercicios. La entrenadora Verónica Costa, conocida como Vikika y fundadora de Entrena Virtual, destaca que el cuerpo humano comienza a perder adaptaciones físicas en tan solo dos semanas. Este fenómeno no es solo una sensación; es un proceso fisiológico real que afecta a todos los niveles de rendimiento.
Uno de los primeros aspectos que se ve afectado es la resistencia cardiovascular. Vikika explica que, tras dos semanas sin entrenar, muchas personas notan que se cansan más rápidamente en actividades cotidianas. Además, la eficiencia técnica en los movimientos también disminuye, lo que puede llevar a una ejecución menos precisa durante el ejercicio.
Aunque la fuerza muscular tiende a mantenerse por más tiempo, hay un componente crucial del cuerpo que requiere atención: los tendones. Estos tejidos tardan mucho más en adaptarse a las cargas elevadas. Por lo tanto, regresar al gimnasio con el mismo peso que antes puede resultar peligroso si los tendones aún no están preparados para soportarlo.
Vikika aconseja estructurar el regreso al entrenamiento con cuidado. Durante las primeras dos semanas, es fundamental reducir tanto el volumen como la intensidad del ejercicio. El objetivo principal debe ser recuperar sensaciones y reautomatizar la técnica, permitiendo así que músculos y articulaciones se adapten nuevamente.
Una buena práctica es realizar sesiones de entrenamiento dos o tres veces por semana, combinando ejercicios de cuerpo completo con caminatas o actividad aeróbica suave. Además, siempre es recomendable dejar un margen antes del fallo muscular para evitar lesiones.
Uno de los errores más frecuentes al retomar el ejercicio es intentar entrenar exactamente igual que antes del parón. Esta comparación puede llevar a sobrecargas y lesiones innecesarias. Vikika enfatiza que saltarse etapas en el proceso de recuperación puede ser perjudicial para cualquier persona.
No dedicar tiempo suficiente al calentamiento también sigue siendo un error habitual entre quienes regresan al gimnasio. Aunque no garantiza evitar todas las lesiones, un buen calentamiento prepara adecuadamente al organismo para comenzar a trabajar progresivamente.
A pesar de las dificultades iniciales, Vikika ofrece una perspectiva alentadora: la memoria muscular permite recuperar niveles previos más rápidamente. Esto significa que aquellos que han estado activos durante años pueden volver a su forma anterior en menos tiempo del necesario para perderla.
A partir de los 45 años, aunque los procesos pueden ser algo más lentos, esta memoria muscular sigue presente. Un parón no elimina todo el trabajo realizado; si se ha construido una base sólida previamente, gran parte del aprendizaje permanece intacto.


