El enigma del insomnio moderno
En un mundo donde el estrés y las exigencias diarias parecen no tener fin, la calidad del sueño se ha convertido en un tema de creciente preocupación. El Dr. Vicente Mera, reconocido especialista en Medicina Interna y Longevidad de SHA Spain, ha identificado un fenómeno que afecta a muchas personas: el hiperarousal. Este término describe una condición fisiológica en la que el cuerpo se encuentra en un estado de alerta constante, dificultando así la capacidad de descansar adecuadamente.
Según el Dr. Mera, hay hábitos cotidianos que pueden contribuir a este estado de agotamiento crónico. Por ejemplo, ducharse con agua caliente justo antes de dormir puede elevar la temperatura corporal central, lo que impide que el cerebro interprete correctamente la señal de que es hora de descansar. Para evitar esto, se recomienda ducharse al menos dos horas antes de acostarse o finalizar con agua tibia o fría.
Otro error común es realizar ejercicio intenso por la tarde o noche. Aunque puede parecer una buena forma de liberar tensiones, este tipo de actividad aumenta los niveles de cortisol y adrenalina, lo que puede mantener al cuerpo en un estado activo durante horas después del entrenamiento.
La cena también juega un papel fundamental en la calidad del sueño. Consumir alimentos ricos en tiramina como quesos curados o aguacate por la noche puede estimular el sistema nervioso y dificultar el descanso. En cambio, optar por carbohidratos complejos durante la cena puede facilitar la llegada del triptófano al cerebro, promoviendo así un sueño más reparador.
El Dr. Mera sugiere varias estrategias efectivas para combatir los problemas relacionados con el sueño:
- Luz solar matutina: Exponerse a luz solar directa durante los primeros minutos tras despertar ayuda a regular los ciclos circadianos.
- Mantener una temperatura adecuada: Un dormitorio fresco (entre 16 y 18 grados) favorece un sueño profundo y reparador.
- Técnicas de respiración: La técnica 4-7-8 es especialmente útil para calmar el sistema nervioso cuando no puedes dormir.
Aplicando estos consejos combinados, muchos han reportado mejoras significativas en su calidad de sueño dentro de las primeras 48 horas. Con constancia y dedicación, es posible reconfigurar los patrones del sueño en tan solo dos semanas.


