Cohousing y coliving: nuevas formas de envejecer juntos y activos

Descubre cómo los modelos de cohousing y coliving están transformando la experiencia del envejecimiento al ofrecer comunidad e independencia.

Cohousing y coliving: nuevas formas de envejecer juntos y activos

junio 27, 2026

Rosa Ballester

Una nueva forma de vivir la vejez

En un mundo donde la soledad puede ser una sombra que acecha a los mayores, el cohousing y el coliving emergen como alternativas vibrantes para aquellos que buscan compañía y comunidad en sus años dorados. Estos modelos de convivencia no solo ofrecen un techo, sino también un estilo de vida que promueve la autonomía, la socialización y el bienestar.

El concepto de cohousing nació en Dinamarca a finales de los años 60, impulsado por la necesidad de crear espacios donde las personas pudieran vivir juntas, compartiendo recursos y responsabilidades. Este modelo se expandió rápidamente a otros países, incluyendo Estados Unidos y España, donde comenzó a tomar forma en los años 90. En Málaga, por ejemplo, se estableció el primer cohousing español en 1991.

A diferencia de las residencias tradicionales para mayores, el cohousing permite a sus residentes mantener su independencia mientras disfrutan de un entorno comunitario. Mari Fe, una residente del cohousing Trabensol en Madrid desde hace dos años, destaca que aquí no se trata solo de vivir juntos; es sobre decidir juntos cómo quieren envejecer. Las asambleas permiten que todos participen activamente en la gestión del espacio.

Por otro lado, el coliving ha ganado popularidad entre inversores y fondos debido a su enfoque moderno hacia la vida comunitaria. Este modelo ofrece apartamentos completamente equipados dentro de comunidades diseñadas para fomentar el bienestar social sin las cargas del mantenimiento tradicional. Ana María es una residente feliz del coliving Cando en La Moraleja (Madrid), donde disfruta no solo de su apartamento privado sino también de actividades sociales como cine y clases artísticas.

Tanto el cohousing como el coliving ofrecen beneficios significativos para sus residentes. Un estudio reciente liderado por la psicóloga María Luisa Delgado-Losada confirma que estos modelos mejoran la autonomía y el bienestar general comparado con las viviendas tradicionales. Los hijos también juegan un papel crucial; al ver a sus padres felices e independientes, valoran enormemente estas opciones.

A pesar de los numerosos beneficios, establecer un proyecto de cohousing puede ser complicado. Desde encontrar terrenos adecuados hasta reunir a personas interesadas para formar cooperativas, cada paso requiere tiempo y esfuerzo. Sin embargo, organizaciones como Hispacoop están trabajando arduamente para apoyar estos esfuerzos legales y técnicos.

La arquitectura juega un papel fundamental en estos proyectos. Diseñadores especializados trabajan junto con las cooperativas para crear espacios que fomenten tanto la privacidad como la interacción social. La sostenibilidad es otra prioridad; muchos proyectos incorporan tecnologías ecológicas para reducir costos operativos mientras promueven un estilo de vida saludable.

A medida que más personas buscan alternativas al envejecimiento tradicional, tanto el cohousing como el coliving están destinados a crecer en popularidad. Con comunidades cada vez más conscientes del valor emocional y práctico que ofrecen estas formas innovadoras de convivencia, parece claro que este es solo el comienzo de una nueva era para nuestros mayores.

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