La evolución del maquillaje
El mundo del maquillaje está en constante cambio, con algunas tendencias que perduran y otras que se reinventan cada temporada. Celebridades, pasarelas y redes sociales son fuentes clave de inspiración. Mientras algunas modas desaparecen rápidamente, otras como el clean look han evolucionado, dando paso a un enfoque más vibrante.
Una tendencia en auge es la incorporación de activos de cuidado en el maquillaje, conocida como skinificación. Esto no solo transforma la forma en que nos maquillamos, sino que también refleja una nueva realidad en la belleza. Pero, ¿qué podemos esperar para 2026? Expertos en maquillaje comparten sus perspectivas.
Después de un periodo donde los maquillajes naturales, impulsados por figuras como Hailey Bieber y su marca Rhode, dominaron el escenario, ahora se abre paso al color. La maquilladora Helena Liébanas, representada por Cool Producciones, anticipa que a partir de la primavera de 2026 veremos una tendencia hacia tonos metálicos claros en los ojos y colores rosas y violetas. Esta evolución busca aumentar la luminosidad del maquillaje, aportando un efecto fresco y jugoso.
Antonio Romero también aporta su visión sobre esta transformación: “La tendencia más prominente será una evolución del estilo soft gothic”. Este enfoque implica un alejamiento del clean look hacia un acabado más mate pero ligero. Las pecas serán visibles e incluso se dibujarán para lograr un aspecto etéreo. En cuanto a los ojos, se buscará mayor intensidad con un estilo grunge que evoca una estética menos pulida.
Marta Arce, maquilladora y codirectora creativa de U/1st, enfatiza que “2026 no será un año de menos maquillaje, sino uno donde se priorice la calidad”. Esto significa que el maquillaje comenzará a dialogar con el rostro en lugar de imponerse sobre él. Se espera ver fórmulas innovadoras como sérums o tintes con activos que imitan la piel real.
Las razones detrás de estos cambios son claras: “Los consumidores están mejor informados y buscan resultados visibles y personalizados”, señala Marta Arce. El enfoque ha cambiado hacia el cuidado de la piel en lugar del ocultamiento; ahora el maquillaje es considerado tratamiento además de color.
Antonio Romero destaca cómo las celebridades continúan influyendo en estas tendencias. Looks vistos en alfombras rojas han inspirado estilos más vívidos y orgánicos como los utilizados por Jenna Ortega o Mia Goth.
A medida que dejamos atrás el clean look, los ojos cobrarán protagonismo con delineados internos difuminados para lograr un efecto más natural. Romero recomienda usar lápices cremosos aplicados a ras de pestañas para conseguir este acabado relajado.
Marta Arce también menciona que las sombras serán trabajadas sin exceso de producto, utilizando tonos suaves o satinados para aportar luz a la mirada. Las pestañas estarán definidas pero sin exageraciones artificiales.
La skinificación sigue siendo clave; todos los expertos coinciden en su importancia. Marta Arce describe una piel luminosa pero natural sin excesos ni brillos artificiales. Las texturas ligeras tipo sérum serán preferidas por su capacidad para fusionarse con la piel mientras respetan sus características individuales.
Los lip combos también evolucionarán; aunque se mantendrá el overlip, este será trabajado difuminadamente para evitar líneas demasiado marcadas. Los delineados se realizarán con tonos marrones cálidos ligeramente superiores al tono natural del labio.
A medida que surgen nuevas modas, algunas quedarán atrás. Helena Liébanas prevé menos uso del overlip y tonos marrones intensos mientras Antonio Romero descarta acabados excesivamente brillantes a favor de texturas mates pero luminosas desde una perspectiva natural.


