Una revolución en la coloración capilar
Este verano, el mundo de la belleza se rinde ante la naturalidad sofisticada. Los expertos en coloración capilar han decidido dar un giro radical a las tendencias anteriores, que se caracterizaban por tonos artificiales y marcados. Ahora, el enfoque está en crear acabados más sutiles y luminosos que realzan la belleza natural del cabello.
Aymeric Sorin, reconocido colorista de Hair Rituel by Sisley, destaca que el secreto no solo radica en elegir el tono adecuado, sino también en cómo se trabaja el cabello antes, durante y después del proceso de coloración. “Nos alejamos de los tonos planos o artificiales para acercarnos a unos acabados más elegantes y fáciles de llevar”, afirma Sorin. Entre las opciones más populares se encuentran los rubios beis tipo champán y castaños profundos con reflejos avellana.
Un aspecto fundamental que subraya Sorin es el estado del cabello antes de aplicar cualquier tinte. “Si la fibra está dañada, el color pierde calidad y brillo”, advierte. Por ello, es esencial preparar el cabello con tratamientos nutritivos que aseguren una mejor fijación del pigmento y un acabado uniforme. “El verdadero lujo hoy es un cabello que parece natural pero que está perfectamente trabajado”, concluye.
Alba Esteban, colorista de L’Oréal Professionnel, también resalta los avances en las fórmulas de coloración. Estas innovaciones no solo buscan ofrecer tonos atractivos sino también mejorar la salud capilar durante el proceso. “Se está apostando por productos respetuosos que no solo tiñen sino que cuidan mientras trabajan”, explica Esteban.
A medida que avanzamos hacia los meses más cálidos, las tonalidades como dorados suaves, mieles y castaños con reflejos están ganando protagonismo. Aunque los cobrizos siguen siendo solicitados por algunas clientas, ahora se prefieren versiones más suaves y llevables.
María Baras, directora creativa de Salón Cheska, enfatiza la importancia de que el color elegido se adapte al estilo de vida del cliente. “El éxito no radica solo en cómo te queda el primer día; es crucial cómo evoluciona con el tiempo”, señala Baras. La tendencia actual favorece técnicas menos marcadas como el balayage degradado, lo cual permite un crecimiento más natural del color.
No obstante, tener un buen resultado inicial no es suficiente; mantenerlo es igual de importante. Baras aconseja prestar atención a detalles como la temperatura del agua al lavar o los productos utilizados para secar el cabello. Estos pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia en la durabilidad del color.


