La grasa visceral: un enemigo silencioso
Con el paso del tiempo, especialmente a partir de los 45 años, muchas personas comienzan a notar cambios en su cuerpo que van más allá de lo estético. La aparición de un abdomen más voluminoso o duro puede ser indicativa de una acumulación de grasa visceral, un tipo de grasa que se aloja en el interior del abdomen y rodea órganos vitales como el hígado y el páncreas. A diferencia de la grasa subcutánea, que es visible y se puede pellizcar, la grasa visceral no es tan evidente, pero sus efectos en la salud son significativos.
Según la Dra. Maribel Tejeda, médico en la Clínica Neleva, este aumento en la grasa visceral está relacionado con cambios hormonales que ocurren durante y después de la menopausia. Los estrógenos, que antes ayudaban a distribuir la grasa principalmente en caderas y muslos, disminuyen, lo que provoca una redistribución hacia el abdomen. Este fenómeno se ve agravado por otros factores como la pérdida natural de masa muscular conocida como sarcopenia.
No solo se trata de una cuestión estética; el exceso de grasa visceral está vinculado a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades graves como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e incluso ciertos tipos de cáncer. La Dra. Tejeda señala que esta forma de grasa actúa casi como un órgano endocrino, liberando ácidos grasos al torrente sanguíneo y provocando inflamación crónica en el cuerpo.
Afortunadamente, hay buenas noticias: reducir la grasa visceral es posible mediante cambios sostenidos en los hábitos alimenticios y físicos. La Dra. Tejeda recomienda adoptar patrones alimentarios saludables, como el dieta mediterránea, rica en aceite de oliva virgen, frutos secos y pescado fresco. Además, es crucial limitar los azúcares libres y las bebidas azucaradas.
El ejercicio también juega un papel fundamental en esta lucha contra la grasa abdominal interna. La combinación del entrenamiento aeróbico con ejercicios de fuerza no solo ayuda a quemar calorías inmediatamente sino que también mejora la composición corporal a largo plazo al preservar masa muscular.
A menudo circulan mitos sobre soluciones rápidas para eliminar esta clase de grasa; sin embargo, métodos como fajas reductoras o dietas detox no ofrecen resultados reales. La Dra. Tejeda aclara que no existe una forma mágica para perder peso solo del abdomen; cualquier pérdida debe ser global.
Es esencial entender que abordar estos problemas no debe ser visto como un fracaso personal sino como una oportunidad para mejorar nuestra salud general. Consultar con profesionales médicos puede ofrecer estrategias personalizadas para cada caso particular.


