Una mirada fresca a la literatura contemporánea
La escritora Makenna Goodman, originaria de Colorado y nacida en 1985, se ha convertido en una figura destacada en el mundo literario tras ser seleccionada como candidata al Premio Booker 2026. Su obra, Helena de nada, ha captado la atención del jurado, que incluye a personalidades como Mary Beard y Jarvis Cocker. Esta novela no solo promete ser un viaje literario fascinante, sino que también plantea preguntas profundas sobre la identidad y el género.
Goodman ha expresado su preocupación por cómo se encasilla a las mujeres dentro de categorías literarias estrictas. En sus propias palabras: «Expresarlo todo en términos de género es una forma de encasillar a las mujeres». Con esta afirmación, invita a los lectores a reflexionar sobre la naturaleza misma de la literatura y su relación con el feminismo. La autora busca trascender estas limitaciones al explorar temas universales que resuenan más allá del género.
Helena de nada se estructura en seis capítulos que funcionan casi como monólogos, centrados en cuatro personajes principales: Hombre, La agente inmobiliaria, Helena y Mujer. A través de estos personajes, Goodman aborda cuestiones sobre la idealización del amor y la naturaleza humana. El protagonista masculino es un académico cuya vida se desmorona cuando sus ideas son desafiadas por feministas, lo que desencadena una serie de conflictos tanto profesionales como personales.
A medida que avanza la historia, el lector se encuentra con un final inesperado que ha sido descrito como un «giro kafkiano». Este desenlace no solo sorprende sino que también invita a múltiples interpretaciones. Durante un reciente evento literario, Goodman compartió su asombro ante las diversas lecturas del final por parte del público: «Es emocionante pensar que un lector puede superponer su propia conciencia al texto».
A lo largo de su obra, Goodman establece una conexión filosófica entre feminidad y naturaleza. El personaje femenino Helena representa una figura mística vinculada a los sueños del protagonista masculino sobre un paraíso natural libre de conflictos. Esta dualidad entre lo racional e irracional es uno de los hilos conductores más intrigantes de la novela.
A pesar del gran honor que representa estar en la lista larga del Premio Booker 2026, Goodman mantiene una actitud humilde respecto a su éxito: «¡Todavía lo estoy procesando! Es un inmenso honor». Su obra ha sido recomendada por autoras contemporáneas influyentes como Rachel Cusk y Sheila Heti, quienes aprecian su capacidad para desafiar los límites establecidos en la literatura.
Makenna Goodman no solo escribe para contar historias; busca dar sentido al mundo complejo en el que vivimos. Al abordar temas tan variados como el amor, el género y las expectativas sociales, invita a sus lectores a cuestionar sus propias percepciones e identidades. Con Helena de nada, nos ofrece una experiencia literaria rica en matices y posibilidades interpretativas.


