La llegada del otoño y su impacto en la piel
Con el final del verano, muchas personas comienzan a notar cambios en su piel, especialmente aquellos relacionados con las manchas solares. Estas imperfecciones, que pueden intensificarse con el tiempo, son una preocupación común entre quienes han estado expuestos al sol durante los meses más cálidos. La experta en dermoestética Myriam Yébenes, con más de 25 años de experiencia en el sector, comparte sus recomendaciones sobre cómo abordar este problema estético.
A partir de los 50 años, las manchas pueden volverse más persistentes debido a varios factores. La acumulación de daño solar a lo largo de los años afecta la función de los melanocitos, células responsables de la producción de melanina. Además, la disminución de estrógenos durante la menopausia puede reducir la capacidad regenerativa de la piel y favorecer una inflamación crónica que complica aún más el tratamiento.
A pesar de que es posible tratar las manchas durante el verano, Yébenes advierte sobre la necesidad de hacerlo con precaución. En esta época del año, es crucial evitar tratamientos agresivos que puedan causar inflamación y empeorar la hiperpigmentación. En cambio, se debe priorizar el fortalecimiento de la barrera cutánea y regular gradualmente la producción de melanina.
Yébenes sugiere utilizar activos despigmentantes suaves como niacinamida, ácido azelaico, ectoína y vitamina C estabilizada. Estos ingredientes ayudan a controlar la pigmentación sin irritar demasiado la piel. Sin embargo, se debe tener cuidado con despigmentantes potentes y peelings exfoliantes que pueden aumentar el riesgo de nuevas manchas si no se manejan adecuadamente bajo exposición solar.
Un error frecuente es pensar que tratamientos más intensos proporcionarán resultados más rápidos. Según Yébenes, esto puede llevar a una mayor irritación e inflamación, lo cual contrarresta los objetivos deseados. Por ello, recomienda seguir un enfoque constante y bien planificado en lugar de optar por soluciones rápidas.
No hay duda: utilizar un protector solar con un factor SPF 50 es esencial para prevenir el oscurecimiento adicional de las manchas. Sin embargo, esto no es suficiente por sí solo; se deben elegir fórmulas amplias que protejan contra radiaciones UVA y UVB y también contra luz visible alta energía. Además, es fundamental reaplicar cada dos horas durante exposiciones prolongadas al sol.
A medida que nos adentramos en otoño, Yébenes aconseja realizar tratamientos más profundos como láser fraccional o Terapia Selectiva solo cuando se haya reducido significativamente la exposición al sol. Durante el verano se pueden realizar procedimientos menos invasivos como Glow Renew o Método Yellow para mejorar hidratación y luminosidad sin comprometer la salud cutánea.

