El secreto del colorete alto: la nueva tendencia que rejuvenece el rostro a partir de los 40

Descubre cómo el colorete alto está revolucionando las rutinas de maquillaje a partir de los 40 años.

El secreto del colorete alto: la nueva tendencia que rejuvenece el rostro a partir de los 40

mayo 27, 2026

Marc VIllanueva

Una revolución en el maquillaje

En el mundo del maquillaje, las tendencias evolucionan constantemente, y lo que antes era un must puede quedar obsoleto en cuestión de meses. Durante años, el contouring fue la técnica preferida para esculpir y definir el rostro. Sin embargo, con la llegada de nuevas corrientes estéticas, especialmente para quienes han cruzado la barrera de los 40 años, ha surgido una alternativa más fresca y natural: el colorete alto.

A diferencia del colorete tradicional que se aplica en la parte central de las mejillas, el colorete alto se coloca en la parte superior del pómulo. Este cambio sutil pero significativo no solo aporta un aire más juvenil al rostro, sino que también evita los efectos indeseados del contouring excesivo. Al elevar visualmente las facciones, esta técnica promete un acabado luminoso y natural.

A medida que envejecemos, nuestra piel tiende a perder firmeza y luminosidad. El uso de técnicas como el contouring puede acentuar líneas de expresión y dar una apariencia cansada. En contraste, el colorete alto revitaliza la piel sin crear sombras marcadas. Esta técnica es ideal para quienes buscan un aspecto fresco sin complicaciones.

Uno de los mayores atractivos del colorete alto es su capacidad para crear un efecto lifting óptico. Al aplicar el color hacia arriba y difuminarlo hacia las sienes, se logra una apariencia más descansada y elevada. Este sencillo gesto transforma por completo cualquier look diario.

Para dominar esta técnica, comienza sonriendo suavemente para localizar la parte alta del pómulo. Aplica una pequeña cantidad de producto en esa área y difumina hacia arriba con movimientos diagonales. Recuerda: menos es más; siempre es mejor comenzar con poco producto e ir construyendo intensidad si es necesario.

Aunque puedes optar por coloretes en polvo, las texturas en crema o líquidas son ideales para lograr un acabado jugoso y natural. Estas fórmulas se funden mejor con la piel y evitan que tu maquillaje luzca pesado o artificial.

A la hora de elegir colores, los tonos rosados suaves, melocotón o terracota claro son perfectos ya que imitan el rubor natural del rostro. Es fundamental evitar colores demasiado intensos o fríos si no estás segura de cómo aplicarlos; lo importante es conseguir un efecto saludable sin parecer exagerada.

Para finalizar tu look rejuvenecedor, considera añadir un toque sutil de iluminador sobre la zona alta del pómulo después de aplicar tu colorete alto. Esto potenciará aún más ese efecto buena cara tan deseado.

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Marc VIllanueva

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Especializado en crónica social y televisión, siempre atento a las historias que se mueven entre bambalinas. Disfruto analizando cómo se construye la imagen pública de los famosos y qué hay realmente detrás.

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