Cuidados capilares a partir de los 50
A los 50 años, el cuidado del cabello requiere un enfoque diferente al que se tenía en la juventud. Los cambios hormonales y el envejecimiento pueden hacer que el pelo se vuelva más seco y quebradizo, por lo que cada detalle cuenta, incluso la técnica de secado después del lavado.
Pese a parecer un aspecto menor, el método de secado es crucial para preservar la salud del cabello. Un secado inadecuado puede resultar en rotura, encrespamiento e incluso caída si se somete el cuero cabelludo a demasiada tensión. Por otro lado, un buen secado ayuda a sellar la cutícula, aporta brillo y mantiene la hidratación.
«Cuando el cabello permanece húmedo durante mucho tiempo, la cutícula se abre y la fibra capilar se debilita. En invierno, esto puede intensificar la sensación de tirantez o irritación en el cuero cabelludo», comenta Bàrbara Martínez, experta en cuidado capilar.
Dormir o salir con el pelo mojado no es recomendable. «Esto puede causar daño térmico debido al contraste con las bajas temperaturas», añade Martínez. Por ello, secar el cabello correctamente es fundamental durante el invierno: ayuda a mantener la barrera natural del cuero cabelludo y evita el frizz.
El primer paso consiste en eliminar suavemente el exceso de agua, evitando frotar con una toalla. Lo ideal es utilizar una toalla de microfibra o una camiseta de algodón y presionar delicadamente para no levantar la cutícula ni causar roturas.
A continuación, es importante no abusar del calor. «Secar el cabello conscientemente, utilizando temperatura moderada y un secador que respete la fibra capilar, es esencial para conservar su salud», señala Martínez. Aquí entra en juego elegir un buen secador.
Uno de nuestros favoritos es el secador Oxy Ritual® de Bellisima. Este dispositivo utiliza tecnología con moléculas de oxígeno activo que ayudan a combatir la caída del cabello y purificar el cuero cabelludo mientras protege y prolonga el color.
Otro consejo valioso es usar protector térmico antes del secado. Este producto actúa como una barrera contra el calor, evitando que la fibra se deshidrate. Al finalizar, aplicar aire frío ayuda a sellar la cutícula y realzar el brillo.
Sugerimos uno de los protectores térmicos más efectivos: Bond, J’aime Bond, un acondicionador sin aclarado creado por Moncho Moreno. Este producto repara intensivamente y desenreda sin causar tirones ni roturas gracias a sus aminoácidos que sellan la cutícula.
No cabe duda de que secar bien el cabello a los 50 años va más allá de ser un simple hábito; representa un acto consciente de autocuidado. Elegir adecuadamente la temperatura, utilizar un buen secador y dedicar unos minutos al proceso son claves para mantener una melena sana y vibrante incluso durante los meses más fríos.


