Jenna Courtin-Clarins habla sobre el envejecimiento y la belleza auténtica

Jenna Courtin-Clarins comparte sus pensamientos sobre el envejecimiento y redefine los estándares de belleza.

noviembre 25, 2025

Marc VIllanueva

Una cita en Madrid

La reunión tuvo lugar a las 12 del mediodía en el hotel Brach, ubicado en la Gran Vía de Madrid. Allí nos recibió Jenna Courtin, nieta de Jacques Courtin-Clarins, fundador del reconocido imperio cosmético francés y parte de la tercera generación al mando de esta emblemática marca. Desde el primer momento, su cercanía sorprendió, haciendo que su famoso apellido pasara a un segundo plano.

A sus 38 años, Jenna se expresa con claridad sobre la importancia del autocuidado, algo que resulta natural considerando su legado familiar. En una era dominada por filtros y redes sociales, donde se busca una perfección inalcanzable, Jenna reflexiona sobre los cambios en la percepción de la belleza. «La genética no cambia, pero sí lo hace nuestra forma de envejecer. Hoy sabemos que nuestra longevidad está relacionada con nuestro estilo de vida: estrés, alimentación y descanso son factores clave. No se trata solo de cosmética; es un enfoque integral», comenta.

Su perspectiva se aleja del creciente temor hacia las arrugas que afecta a las generaciones más jóvenes. «Me sorprende ver a chicas tan jóvenes como 16 o 17 años preocupadas por el bótox. La prevención es positiva, pero no debe basarse en el miedo. Clarins siempre ha promovido la naturalidad y lo sensorial: un buen masaje, texturas agradables y aromas envolventes también son parte de la belleza», explica.

Para ella, todo es más sencillo: la auténtica belleza radica en tener confianza en una misma y no en perseguir ideales inalcanzables. «No se trata de perfección, sino de cómo te sientes. Una mujer sonriente irradia mucho más. La felicidad, relaciones saludables y equilibrio interior se reflejan en el rostro», añade.

Defiende que la limpieza diaria es «el paso más crucial», incluso si no se usa maquillaje. Durante sus viajes prefiere utilizar mascarillas intensivas y nunca falta su producto favorito: el Double Serum. Más allá del cosmético específico, resalta la importancia de disfrutar del proceso: cuidar la piel con calma.

La conversación inevitablemente gira hacia su empresa familiar, un legado que asume con naturalidad. «Nunca hemos separado lo personal de lo profesional. En casa puede surgir un tema laboral durante una comida o viceversa; esa mezcla nos fortalece», comparte con una sonrisa.

A pesar del peso histórico que lleva sobre sus hombros, Jenna busca dejar su propia marca en Clarins. «Quiero potenciar nuestra comunicación digital para atraer a las nuevas generaciones sin perder nuestra esencia auténtica. Aunque tenemos competidores con imágenes impactantes, lo nuestro siempre ha sido ser genuinos», asegura.

En cuanto a su vida personal, Jenna también refleja esa filosofía equilibrada mediante yoga, meditación y tiempo con amigos. Además, está emocionada por expandir los spas Clarins a ciudades como Madrid con tratamientos uniformes alrededor del mundo.

Editado por:

Marc VIllanueva

Foto del autor
Especializado en crónica social y televisión, siempre atento a las historias que se mueven entre bambalinas. Disfruto analizando cómo se construye la imagen pública de los famosos y qué hay realmente detrás.

Deja un comentario