Un cambio en la percepción de las fragancias
El mundo de la perfumería está experimentando una transformación notable. Tradicionalmente, los aromas se han asociado con las estaciones: frescos y cítricos para el verano, y cálidos y especiados para el invierno. Sin embargo, expertos en el tema sugieren que esta división podría estar quedando obsoleta.
Gérald Ghislain, fundador de Olibanum, explica que aunque la temperatura afecta cómo se perciben las fragancias sobre la piel, esto no implica que existan perfumes prohibidos para cada estación. «Las moléculas aromáticas se evaporan más rápidamente con el calor, lo que puede intensificar ciertas notas», señala Ghislain. Esto significa que un perfume puede ofrecer diferentes matices dependiendo del clima.
A medida que avanza la temporada estival, cada vez son más las personas que optan por elegir su perfume no solo basado en la estación, sino en la emoción o el recuerdo que desean evocar. La idea de tener un aroma específico para cada época del año está siendo reemplazada por una búsqueda más profunda de identidad personal a través de las fragancias.
No es necesario renunciar a esos aromas intensos durante los meses calurosos. Los expertos sugieren varias estrategias para disfrutar de fragancias más pesadas sin sentir incomodidad. Por ejemplo, aplicar una menor cantidad o reservar ciertos perfumes para ocasiones nocturnas puede ser una solución efectiva. Además, combinar diferentes fragancias mediante layering, superponiendo un aroma fresco con uno más cálido, permite crear un perfil olfativo único y equilibrado.
Entre las opciones recomendadas por los especialistas se encuentran perfumes como Eau Duelle de Dyptique, conocido por su mezcla de vainilla especiada y madera; o Bal d’Afrique de Byredo, una composición luminosa que combina bergamota con notas florales y maderas. Estas fragancias demuestran que es posible encontrar aromas sofisticados y alegres sin limitarse a lo convencional.
A medida que nos adentramos en esta nueva era de la perfumería, queda claro que la elección del perfume ya no está dictada únicamente por el calendario. En lugar de seguir reglas estrictas sobre qué usar según la temporada, cada persona tiene ahora la libertad de explorar su propia relación con las fragancias durante todo el año.


