La nueva normativa y su impacto
Desde el 1 de septiembre de 2025, una nueva regulación ha eliminado dos ingredientes presentes en los esmaltes semipermanentes, lo que ha generado inquietud sobre su seguridad. ¿Podemos seguir disfrutando de la manicura y pedicura duradera? La respuesta es afirmativa, ya que la tradición de embellecer las uñas sigue en auge.
Según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (STANPA), se estima que en 2025 se venderán 24 millones de unidades de cosméticos para uñas. El esmaltado semipermanente, un híbrido entre esmalte y gel que se seca con lámpara UV o LED y dura varias semanas, ha crecido significativamente desde su llegada a principios del nuevo milenio, generando 607,74 millones de euros en Europa, según Industry Research. Aunque el esmalte tradicional sigue siendo el más vendido, el semipermanente es el que más rápido crece, con un aumento anual del 6,25-7,5%. A pesar del cambio regulatorio, no parece que esto afecte negativamente a las cifras.
La prohibición responde a una medida preventiva; aunque los riesgos han sido demostrados solo en animales, podría haber implicaciones para los humanos si se usan en exceso. La doctora Lourdes Navarro, dermatóloga del Grupo de Tricología y Onicología de la Academia Española de Dermatología y Venereología, explica que «la Unión Europea ha decidido prohibir las sustancias TPO (Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide) y DMPT (N,N-dimethyl-p-toluidine) tras su clasificación como sustancias CMR (carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción)». Estas sustancias presentan propiedades peligrosas para la salud humana.
Tanto el TPO como el DMPT podrían interferir con la regulación endocrina. Estudios experimentales han mostrado que el TPO puede alterar funciones tiroideas y afectar la reproducción; mientras que el DMPT tiene potencial carcinogénico.
A pesar de las preocupaciones iniciales, STANPA asegura que hacerse la manicura es totalmente seguro. La restricción forma parte del proceso normal dentro de una regulación cosmética europea muy rigurosa. Los fabricantes han comenzado a sustituir estos ingredientes por alternativas seguras y eficaces. Aunque los estudios sobre estas sustancias provienen principalmente de animales e investigaciones in vitro, se opta por un enfoque precautorio debido al riesgo potencial para los humanos.
«En cosmética», señala la doctora Navarro, «la legislación europea prioriza prevenir riesgos a largo plazo en productos utilizados repetidamente». El uso ocasional se considera bajo riesgo para la salud.
Elena Comes, propietaria de Le Petit Salon, menciona cómo esta normativa les ha obligado a revisar productos: «Hemos tenido que desechar muchos artículos y replantear nuestra forma de trabajar». Cuando abrió su salón en 2008, solo un pequeño porcentaje solicitaba manicura semipermanente; ahora esa cifra ha aumentado al 80%.
Sofya Khasanova, CEO de Siberia Salón, también destaca el impacto económico considerable: «Toda la industria está atravesando este proceso adaptativo». Muchas marcas comenzaron a reformular sus productos antes del cambio normativo.
STANPA recomienda deshacerse de esmaltes antiguos por seguridad. Aunque es poco probable que contengan TPO autorizado solo para profesionales, podrían incluir DMPT. Para mayor tranquilidad se debe consultar siempre la lista INCI del producto.
Aunque surgen dudas sobre si las nuevas fórmulas son igual de efectivas, expertos aseguran que sí lo son. Se han desarrollado nuevos fotoiniciadores sin sacrificar resultados. Sofya Khasanova confirma que si se utilizan lámparas profesionales adecuadas y se respetan los tiempos adecuados durante el secado,el esmaltado semipermanente seguirá siendo eficaz y duradero.


