El desafío del cuidado capilar en verano
Con la llegada del verano, el cabello enfrenta una serie de desafíos que pueden comprometer su salud y apariencia. La combinación de sol, mar y piscina, junto con las altas temperaturas y la humedad, puede dejar el cabello seco y difícil de manejar. Expertas en belleza advierten sobre la importancia de ajustar nuestra rutina capilar durante esta temporada para evitar daños a largo plazo.
Las herramientas de calor como secadores, planchas y tenacillas son aliadas comunes en el cuidado del cabello, pero su uso excesivo puede ser perjudicial. María Hernández, embajadora de L’Oréal Professionnel, enfatiza que aunque no es necesario eliminarlas por completo en verano, sí se debe reducir su uso al mínimo posible. Esto es especialmente crucial cuando el cabello ya está expuesto a factores deshidratantes.
Fabiola Muñoz, embajadora de Redken, también apoya esta idea y añade que es fundamental enseñar a las clientas a prescindir de estas herramientas siempre que sea posible. Ambas expertas coinciden en que aplicar un protector térmico antes del uso es esencial para proteger la fibra capilar.
Aparte de reducir el uso de calor, hay técnicas específicas que pueden ayudar a mantener el cabello saludable. Por ejemplo, se recomienda secar parcialmente el cabello al aire antes de usar un secador, lo cual disminuye la exposición al calor. Además, utilizar temperaturas moderadas (no superiores a 180-190 ºC) y evitar pasar repetidamente la plancha sobre los mismos mechones son prácticas clave para prevenir daños.
Para quienes buscan alternativas sin calor, las trenzas o los peinados con ondas naturales son opciones ideales. Fabiola Muñoz sugiere aprovechar las mascarillas hidratantes como parte del proceso estilístico: «Dejar una mascarilla puesta mientras se trenzan los cabellos puede resultar en un acabado ideal sin necesidad de aplicar calor».
No solo las herramientas térmicas representan un riesgo; la exposición solar también afecta gravemente al cabello. La radiación ultravioleta puede degradar proteínas esenciales como la queratina y oxidar lípidos protectores. Esto resulta en pérdida de hidratación y brillo e incluso puede acelerar la pérdida del color en cabellos teñidos.
Por ello, incorporar productos específicos con protección solar capilar durante los meses más soleados es vital para mantener el cabello sano. Un buen protector térmico no solo protege contra altas temperaturas sino que también ayuda a conservar la hidratación durante el peinado.
A menudo se espera hasta notar daños visibles para comenzar una rutina reparadora; sin embargo, expertos sugieren iniciar cuidados preventivos desde ahora. Fabiola Muñoz destaca que tratamientos profesionales e hidratantes son fundamentales tanto antes como después del verano para asegurar una recuperación efectiva.
María Hernández aconseja utilizar champús suaves e incorporar mascarillas reparadoras semanalmente tras regresar a la rutina habitual. Además, si se presentan puntas abiertas o daños severos, podría ser necesario realizar cortes regulares para mantener el cabello saludable.


