La salud de Irene de Grecia genera inquietud
La salud de Irene de Grecia parece haber empeorado considerablemente, lo que ha llevado a la reina Sofía a cancelar su agenda oficial, algo poco común. Aunque aún no hay confirmaciones definitivas, se mantiene la esperanza de que la situación no sea tan grave como en el pasado verano, cuando la reina emérita interrumpió sus vacaciones en Marivent para estar al lado de su hermana durante un episodio crítico que logró superar.
Sin embargo, las noticias sobre el estado actual de Irene no son alentadoras. Según informes recientes, su condición ha sido calificada como «crítica», y fuentes cercanas han indicado que «se ha ido apagando poco a poco». Este estado alarmante no es repentino, sino parte de un proceso prolongado.
Irene, hermana querida de la reina Sofía, padece Alzheimer y disfagia (dificultad para tragar), según el portal Divinity. Por otro lado, Vanitatis menciona un deterioro notable en su salud en los últimos meses y ¡Hola! describe su situación como «muy delicada» debido al deterioro cognitivo.
La reina Sofía enfrenta una etapa difícil al tener que despedirse de su única hermana poco después del fallecimiento de su prima e íntima amiga, la princesa Tatiana Radziwill. Además, se cumplen dos años desde el fallecimiento de Constantino de Grecia, su hermano. La reina emérita es la mayor entre los tres hermanos nacidos del matrimonio entre Pablo y Federica de Grecia.
Los vínculos matrimoniales entre las familias reales de Grecia, España y Dinamarca explican por qué la crítica situación de Irene ha movilizado a miembros importantes de la realeza en al menos dos continentes. Aunque nadie quiere anticipar eventos tristes, es necesario preparar con antelación el fallecimiento de una princesa. Se espera que los seres queridos más cercanos a ella ya estén a su lado en Madrid.
Si bien es posible que la infanta Cristina aún no esté presente junto a ella, seguramente estará viajando desde Ginebra hacia el Palacio de la Zarzuela para ofrecerle apoyo durante esta etapa final. La relación especial entre Cristina y su tía es conocida; incluso nombró a su única hija en honor a Irene. Además, Miguel Urdangarin, el hijo menor de Cristina, ha estado viviendo con ella durante este último año.
A pesar de haber residido en Madrid desde 1981 tras el fallecimiento de la reina Federica, es poco probable que el entierro se realice en España. Cabe recordar que Irene recibió nacionalidad española en 2018; sin embargo, siempre ha tenido un fuerte vínculo con Atenas. Lo más probable sería que descansara en el Palacio de Tatoi después de una ceremonia en la capilla Agios Athanasios.
Dada la conexión entre las familias reales españolas y griegas, es probable que aquellos que asistieron al funeral del rey Constantino viajen nuevamente a Atenas para rendir homenaje. Pablo y Marie-Chantal Miller, representantes actuales del trono depuesto, viajarán desde Nueva York o Londres; mientras que Ana María de Grecia también estará presente junto con otros sobrinos griegos acompañados por sus parejas.
No se puede descartar que miembros destacados como la familia real española también se desplacen para despedir a quien cariñosamente era conocida como tía Pecu en Madrid. Esto incluirá a la reina Sofía y los reyes Felipe y Letizia así como las infantas Elena y Cristina. Sin embargo, queda por ver si el rey Juan Carlos, quien tiene una larga historia con Irene desde Abu Dabi podrá asistir al evento; además será interesante saber si interrumpirán sus estudios universitarios la princesa Leonor y la infanta Sofía.


