Un vistazo a la tradición de las reverencias en la realeza
Las reverencias han sido durante siglos un símbolo de respeto y homenaje hacia la monarquía, pero su práctica ha evolucionado notablemente con el tiempo. En el contexto actual, donde se busca una conexión más cercana entre la familia real y los ciudadanos, este gesto tradicional ha comenzado a perder protagonismo en favor de interacciones más informales.
Conocido como «plongeon» en francés, este acto de sumergirse ante un monarca tiene raíces profundas en las tradiciones monárquicas. Aunque ya no es obligatorio, sigue siendo un signo de respeto que muchos miembros de la realeza mantienen. En España, por ejemplo, las infantas Elena y Cristina han sido vistas realizando reverencias tanto al rey emérito Juan Carlos I como a su hermano Felipe VI en diversas ocasiones públicas.
A nivel internacional, el protocolo británico es uno de los más estrictos y detallados. La reina Isabel II solía enviar memorandos recordando a su familia ante quién debían inclinarse. Este tipo de formalidad contrasta con lo que se observa actualmente en España, donde el uso de la reverencia ha disminuido considerablemente. En eventos como el Día de la Constitución o la Pascua Militar, los saludos suelen ser más casuales, limitándose a apretones de manos o inclinaciones ligeras.
La Casa Real Española ha experimentado un proceso de modernización que incluye una reducción significativa del número de miembros activos dentro del protocolo real. Hoy día, solo el rey Felipe VI, la reina consorte Letizia y sus hijas son considerados parte central de esta institución. Este “adelgazamiento” ha llevado también a una suavización del protocolo tradicional; por ejemplo, durante ceremonias importantes como el juramento constitucional, se observó a la princesa Leonor saludando a su padre con una simple inclinación.
A pesar del legado histórico que implica realizar una reverencia ante un rey o reina, muchos miembros actuales prefieren mantener interacciones más naturales y menos formales. El rey Carlos III ha sido visto saludando a mujeres reales con un beso en la mano y abrazos familiares son cada vez más comunes entre los royals británicos.
A medida que las sociedades evolucionan hacia formas más inclusivas y menos jerárquicas de interacción social, es probable que las reverencias continúen perdiendo relevancia dentro del ámbito real español e internacional. La tendencia parece apuntar hacia una monarquía que busca acercarse al pueblo mediante gestos sencillos y cálidos que reflejan una conexión genuina.


