Investigación sobre los alquileres de la familia real británica

El Parlamento británico investiga los bajos alquileres pagados por miembros de la familia real.

diciembre 4, 2025

Rosa Ballester

Un escándalo que afecta a la familia real

El escándalo relacionado con el bajo alquiler que ha pagado durante años el Príncipe Andrés, ahora conocido como Andrés Mountbatten-Windsor tras perder sus títulos debido a su conexión con Jeffrey Epstein, ha comenzado a afectar a otros miembros de la Familia Real. El Parlamento británico ha iniciado una investigación formal sobre todos los arrendamientos de las residencias reales pertenecientes a la Corona.

La indignación pública generada por el alquiler del hermano del Rey Carlos III en el Royal Lodge, su mansión en Windsor, ha puesto en evidencia uno de los privilegios históricos de los familiares del rey, quienes han disfrutado durante décadas de residencias palaciegas sin costo o con rentas simbólicas. Aunque muchas de estas propiedades siguen siendo parte de la Corona, una parte es administrada por el Estado, lo que significa que son financiadas por los contribuyentes.

La investigación del Parlamento también examinará los contratos de arrendamiento relacionados con los Príncipes de Gales y su nueva residencia familiar, Forrest Lodge, ubicada en Windsor Great Park. Asimismo, se revisará el acuerdo que tienen los Duques de Edimburgo en su mansión Bagshot Park, situada en Surrey. Este análisis fue motivado por un informe inusual elaborado por la Corona sobre las propiedades reales. El informe reveló que el Royal Lodge, donde Andrés ha vivido durante varias décadas, se encuentra en un estado deteriorado que podría hacerle perder una indemnización establecida por el Rey para su traslado anticipado.

El informe también indicó que Guillermo y Kate están pagando un alquiler “de mercado” por su nueva residencia. En contraste, los Duques de Edimburgo, Eduardo y Sofía, acordaron en 2007 pagar cinco millones de libras por adelantado y vivir sin pagar alquiler en Bagshot Park. Esto ha suscitado cuestionamientos sobre por qué esta propiedad no se alquila al mercado libre para beneficiar al contribuyente.

La empresa familiar firmó un contrato a 150 años tras ese pago inicial. Este acuerdo permite al Duque pagar una “renta mínima” no revelada públicamente. La mansión está situada en una finca de 80 hectáreas y también se han observado otros casos dentro del círculo real donde parientes como la Princesa Alexandra pagan cantidades mínimas por sus residencias.

A pesar de tener derecho legal a permanecer en Royal Lodge hasta octubre próximo, es probable que Andrés se mude antes. Se acordó que pagara una cantidad simbólica por una residencia con 30 habitaciones donde vivió durante dos décadas con su exesposa Sarah Ferguson. Esta situación ha generado gran controversia entre la opinión pública británica.

A raíz del escándalo relacionado con sus arrendamientos y después de ser despojado de todos sus títulos reales debido a mentiras sobre su relación con Jeffrey Epstein, Andrés enfrenta presiones para abandonar su actual residencia. La investigación parlamentaria busca esclarecer todos los detalles sobre estos arrendamientos para asegurar que se protejan adecuadamente los intereses fiscales del público.

A diferencia del resto, los Príncipes de Gales están sujetos a un contrato intransferible a 20 años con renta ajustada al mercado libre. Guillermo espera establecerse permanentemente en Forrest Lodge, cuyo valor estimado ronda los 16 millones de libras y cuyo alquiler podría oscilar entre 32.000 y 100.000 libras mensuales.

En cuanto al acuerdo para Thatched House Lodge firmado por la Princesa Alexandra incluye dos contratos: uno fijo anual y otro variable que aumentará progresivamente hasta alcanzar unas 2.700 libras anuales para 2025. Su hija Marina Ogilvy vive actualmente en The Cottage dentro del Windsor Great Park pagando tarifas acorde al mercado vigente.

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