Un cumpleaños discreto y significativo
Matilde d’Udekem d’Acoz celebra sus 53 años con la humildad que la caracteriza. Como la primera reina de Bélgica nacida en el país, su popularidad se sitúa cerca del 70%, a pesar de no ser considerada la más bella o viral. Ha perfeccionado el arte de ser consorte, desde correr con leggings por causas benéficas hasta mantener tradiciones reales, como enviar felicitaciones a los belgas que cumplen 100 años, siempre con una sonrisa.
Matilde, logopeda graduada cum laude en la Universidad Católica de Lovaina, se convirtió en princesa y duquesa de Brabante tras anunciarse su compromiso con el futuro rey Felipe en septiembre de 1999. Su boda tuvo lugar solo tres meses después y juntos han formado una familia con cuatro hijos: Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Leonor.
Aunque Matilde es ahora una madre ejemplar y una de las royals más elegantes de Europa, su camino no fue fácil. Durante tres años antes de su compromiso, Felipe y Matilde decidieron mantener su relación en secreto. Cuando finalmente anunciaron su compromiso, el país entero quedó sorprendido.
El anuncio del matrimonio fue un momento impactante para todos, incluidos los medios que desconocían el romance real. La elección de Felipe por Matilde fue bien recibida debido a su buena familia y carácter sensato. “¡Es perfecta! ¡Es la princesa biónica!”, exclamó The Washington Post sobre ella.
La ceremonia fue un evento destacado del siglo XX; Matilde lució un vestido impresionante diseñado por Edouard Vermeulen de Natan, complementado por un velo vintage centenario y una tiara antigua de diamantes.
No faltaron los invitados ilustres como el rey Carlos III y otros miembros destacados de la realeza europea. A pesar del lujo habitual en estas ceremonias, Felipe y Matilde solicitaron donaciones para ayudar a los más necesitados en lugar de regalos extravagantes.
A lo largo de los años, Matilde ha estado profundamente involucrada en causas benéficas relacionadas con la salud mental, educación infantil y desarrollo sostenible. Además, ha sido embajadora ante la ONU y colaboradora activa con UNICEF.
Pese a vivir en un país sin grandes escándalos, Felipe y Matilde han abordado temas complejos sobre la historia colonial belga. En 2020 visitaron el Congo para pedir disculpas por el sufrimiento causado durante ese periodo.
También han enfrentado tragedias familiares juntos; tras perder a su hermana y abuela en un accidente automovilístico, Felipe demostró ser un gran apoyo para Matilde. Su madre recordó cómo él se encargó personalmente del regreso seguro de sus hijas desde Alemania: No compró billetes; fue a buscarlas él mismo.


