Un gesto inesperado en tiempos de cambio
En un giro inesperado, la princesa Charlène de Mónaco ha decidido acompañar a su esposo, el príncipe Alberto, en el funeral de Estado del rey Harald V de Noruega, que se celebrará este miércoles en Oslo. Este evento no solo marca la despedida a un monarca querido, sino que también representa una notable ruptura con la tendencia reciente de la princesa de no participar en los viajes internacionales del príncipe.
El funeral se anticipa como uno de los mayores encuentros reales desde el último adiós al papa Francisco. La presencia de Charlène es significativa, ya que las relaciones entre Mónaco y Noruega tienen raíces profundas. El tatarabuelo del príncipe Alberto, el príncipe Alberto I, realizó expediciones científicas a Svalbard a finales del siglo XIX, estableciendo un legado que perdura hasta hoy.
El príncipe Alberto ha expresado su respeto hacia el difunto monarca mediante una carta enviada a su sucesor, Haakon VIII. En ella destaca no solo la amistad entre ambos países, sino también el compromiso del rey Harald con causas como la protección ambiental y los derechos humanos.
Bajo el nombre operativo ‘Operación K’, Noruega está preparando lo que será la mayor operación de seguridad jamás vista en el país. Se estima que alrededor de 6.500 agentes estarán presentes para garantizar la seguridad durante este evento histórico. Además, se instalarán pantallas gigantes para permitir que los ciudadanos sigan la ceremonia desde diferentes puntos de Oslo.
Para Charlène, este viaje también representa un reencuentro con Noruega; su última visita al país fue en junio de 2022 junto a sus hijos gemelos. Durante esa ocasión familiar, tuvieron la oportunidad de compartir momentos con los reyes Harald y Sonia en su residencia oficial.
El funeral comenzará a la una de la tarde y estará marcado por un minuto de silencio nacional. La catedral será el escenario donde se rendirá homenaje al rey fallecido con discursos por parte del presidente del Parlamento y el primer ministro noruego. Posteriormente, se llevará a cabo una ceremonia privada para familiares cercanos en la capilla del Palacio Akershus.


