La reina Sofía brilla en la Semana Santa de Murcia junto a sus hijas

La reina Sofía destaca en Murcia durante la Semana Santa 2026 junto a sus hijas Elena y Cristina, mostrando unidad familiar tras recientes pérdidas.

La reina Sofía brilla en la Semana Santa de Murcia junto a sus hijas

abril 4, 2026

Rosa Ballester

Un regreso emotivo a las tradiciones

La Semana Santa de 2026 ha sido testigo de un evento significativo que ha capturado la atención del público: la reina Sofía, acompañada por sus hijas, las infantas Elena y Cristina, ha dejado una huella imborrable en su visita a Murcia. Este año, la emérita no solo ha reafirmado su compromiso con las tradiciones religiosas españolas, sino que también ha mostrado una imagen de unidad familiar en un momento delicado tras recientes pérdidas personales.

El inicio de esta celebración religiosa comenzó con un viaje a Mallorca para asistir al tradicional concierto de Pascua en la Catedral Basílica de Santa María. Este evento benéfico está vinculado a su apoyo continuo al Proyecto Hombre, una causa que siempre había compartido con su hermana Irene. La ausencia de Irene fue palpable, pero las infantas se unieron a su madre para brindar apoyo y amor.

Tras su paso por Mallorca, la reina y sus hijas llegaron a Cartagena donde fueron recibidas por la alcaldesa Noelia Arroyo. Durante esta visita oficial, el trío real disfrutó de un recorrido por el casco histórico y recibió obsequios representativos de la cultura local. Uno de los regalos más destacados fue un pañuelo pintado a mano que doña Sofía lució con orgullo.

El Jueves Santo se convirtió en uno de los momentos más emocionantes cuando la reina Sofía participó en la Solemne Procesión del Silencio y Santísimo Cristo de los Mineros. Acompañadas por gritos entusiastas del público, madre e hijas se convirtieron en el centro de atención mientras presenciaban este emotivo acto religioso desde el balcón de la Real Sociedad de Amigos del País.

El Viernes Santo continuó con otra destacada participación: la procesión de los Salzillos. Desde una tribuna habilitada frente al Palacio Episcopal, doña Sofía y sus hijas observaron cómo los nazarenos vestían túnicas moradas mientras repartían caramelos entre los asistentes. Este gesto sencillo pero significativo logró arrancar sonrisas y crear un ambiente festivo que resonó entre todos los presentes.

A medida que avanza esta Semana Santa, queda claro que la reina Sofía no solo es una figura emblemática dentro del ámbito real español, sino también un símbolo viviente del amor familiar y el compromiso con las tradiciones culturales del país.

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