El enigma de Jaime de Marichalar y su vida privada

Jaime de Marichalar mantiene un perfil bajo tras su separación, defendiendo celosamente su privacidad.

diciembre 31, 2025

Rosa Ballester

Un divorcio histórico en la Corona española

El 13 de noviembre de 2007, el Palacio de la Zarzuela confirmó los rumores sobre el fin del matrimonio entre Jaime de Marichalar y la infanta Elena, anunciando un«cese temporal de la convivencia matrimonial». Este evento marcó el primer divorcio en la historia reciente de la familia real española, doce años después de que los duques de Lugo se casaran en una ceremonia celebrada en Sevilla con 1.300 invitados.

Aunque su compromiso se hizo público poco antes del enlace, Jaime y Elena se conocieron siete años antes, cuando ella se trasladó a París para mejorar su francés. Tras dos años en la capital francesa, donde él trabajaba en un banco, establecieron su hogar en Madrid, donde nacieron sus hijos: Juan Felipe Froilán (1998) y Victoria Federica (2000).

A más de diez años de su salida de la familia real, Jaime de Marichalar sigue protegiendo su vida personal con gran celo. Actualmente trabaja como consejero en LVMH y rara vez concede entrevistas. Su presencia pública es escasa; solo asiste a eventos como corridas de toros o a la Semana de la Moda en París con su hija. Esta discreción contrasta notablemente con las recientes declaraciones públicas del ex cuñado Iñaki Urdangarin.

Iñaki ha compartido detalles íntimos sobre su vida tras enfrentar problemas legales y un divorcio complicado. En una entrevista reveladora, anunció que publicará sus memorias. Este contraste es notable si se considera que Jaime opta por el silencio absoluto sobre su propia historia familiar.

Jaime se siente cómodo manteniendo un perfil bajo. Ni siquiera respondió cuando Juan Carlos I lo mencionó negativamente en su autobiografía al atribuirle parte del comportamiento problemático de Froilán. En este libro, el rey emérito menciona cómo el divorcio afectó a sus nietos.

A pesar de ser generalmente reservado, no pudo ocultar su molestia cuando una periodista le preguntó sobre las afirmaciones del rey emérito. Con evidente enfado respondió: «¡Te ruego que me dejes tranquilo!», insistiendo en que no tenía nada que decir al respecto.

A sus 62 años, Jaime lleva una existencia marcada por la discreción y todas sus actividades sociales son privadas. Desde su separación no ha habido noticias sobre nuevos romances. Se ha adaptado bien a su rol como experto en moda y lujo, manteniendo una buena relación con Froilán a pesar de la distancia física entre ellos.

En las pocas entrevistas que ha concedido, Jaime siempre ha hablado positivamente sobre sus hijos. En 2019 afirmó: «El noventa por ciento de lo que se dice sobre ellos es mentira». También destacó las similitudes entre Victoria y su madre: “Mi niña me recuerda mucho a mi madre”. Un año después aumentó esa cifra diciendo que el «99% son mentiras», defendiendo especialmente a Froilán al expresar que prefería verlo como «un buen chico, espabilado y que disfruta».

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