La planta del amor que trae suerte y prosperidad

Descubre cómo el anturio puede traer amor y buena suerte a tu hogar.

febrero 6, 2026

Carolina Millares

El lenguaje de las plantas

Las plantas pueden comunicar mensajes sin necesidad de palabras. Algunas flores expresan perdón o amistad, mientras que otras simbolizan abundancia y buena fortuna. Pero, ¿qué tal si buscamos una planta que combine todos estos significados?

Cuando se trata de amor, las rosas rojas son la opción más común. Sin embargo, si buscamos algo diferente, el anturio se presenta como una alternativa fascinante. Esta planta no solo es conocida como la flor del amor, sino que también, según el Feng Shui, atrae abundancia y energía positiva a nuestro hogar. Es una planta multifuncional y visualmente atractiva.

El anturio es exótico y resistente, con un simbolismo profundo. Aunque sus brillantes flores rojas tienen forma de corazón, en realidad son espatas coloridas que rodean su inflorescencia. Este contraste con sus hojas verdes intensas y su espádice amarillo la convierte en una opción irresistible para cualquier espacio.

Originario de América Central y del Sur, el anturio crece como epífita en climas cálidos y húmedos. Desde la perspectiva del Feng Shui, esta planta está vinculada a la energía del amor, la pasión y relaciones saludables. Su forma abierta y color rojo intenso activan el Chi relacionado con el corazón. Además, se considera un imán para la buena suerte y ayuda a equilibrar energías estancadas en el hogar.

A la hora de ubicarlo en casa, lo ideal es situarlo en áreas asociadas al elemento fuego, como el sur del hogar. En espacios comunes favorece la comunicación emocional; en salones o comedores promueve armonía familiar; mientras que en oficinas estimula creatividad y entusiasmo. Sin embargo, se recomienda evitar su presencia en dormitorios debido a su energía activa.

A pesar de su apariencia delicada, el anturio es una planta poco exigente. Necesita luz indirecta abundante, temperaturas cálidas entre 18 y 28 grados Celsius y protección contra corrientes frías. El riego debe ser moderado; es crucial mantener un sustrato ligeramente húmedo sin llegar a anegar las raíces.

Mantener alta humedad ambiental mediante pulverización también beneficia al anturio. Un sustrato ligero con buen drenaje es esencial; una mezcla de turba, corteza y perlita funciona bien. Además, fertilizar cada dos o tres semanas durante su periodo de crecimiento ayudará a mantener su vitalidad.

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Carolina Millares

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Soy periodista especializada en actualidad del corazón, televisión y celebridades, siempre buscando el lado humano detrás de cada historia. Me encanta observar, escuchar y contar lo que otros pasan por alto. Fuera de las redacciones disfruto del café con amigas y de pasear cerca del mar.

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