Un destino ideal durante todo el año
Durante los meses de invierno, muchos buscan un refugio en pueblos rodeados de montañas, especialmente si la nieve adorna el paisaje. Sin embargo, cualquier época es perfecta para disfrutar de unos días junto al mar, sobre todo si lo que anhelas es descansar y desconectar en uno de los pueblos más bellos de España.
En la provincia de Alicante se encuentra Altea, un destino popular en verano y igualmente encantador durante la temporada baja. Este pueblo es conocido como «la cúpula del Mediterráneo» gracias a sus dos icónicas cúpulas azules que destacan entre las casas blancas que componen su pintoresco paisaje.
Altea cuenta con uno de los cascos antiguos más hermosos y mejor conservados del Mediterráneo. A pesar de ser un lugar muy visitado por turistas desde hace décadas, ha logrado mantener su encanto estético e histórico. Sus calles empedradas, herencia medieval, se adaptan perfectamente a las características geográficas del entorno. Entre el blanco predominante, resaltan detalles típicos mediterráneos como flores en los balcones y coloridos mosaicos.
Lugares imprescindibles en Altea
Uno de los edificios más emblemáticos es la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Consuelo, situada en la parte alta del casco antiguo. Aunque el edificio actual data del siglo XX, fue construido sobre una iglesia barroca del siglo XVI. Las distinguidas cúpulas azules, símbolo característico de Altea, representan una conexión entre el cielo y la tierra, añadiendo color al paisaje blanco.
Cerca se encuentra el Mirador de los Cronistas, también conocido como Mirador de la Muralla, que ofrece vistas impresionantes a la costa alicantina y a la Serra Gelada. En días despejados, incluso se pueden ver los rascacielos de Benidorm.
No puedes dejar pasar las playas con aguas turquesas y cantos rodados. Antes de relajarte junto al mar, visita la Torre de Bellaguarda, una antigua torre vigía del siglo XVI que ahora sirve como mirador.
A unos 5 kilómetros del centro está el Templo de San Miguel Arcángel, una iglesia ortodoxa construida entre 2002 y 2007 con madera procedente de los Urales.
ZEM Wellness Clinic Altea: Un oasis para el bienestar
Tras explorar las encantadoras calles de Altea, no hay mejor manera de recargar energías que dedicándose al autocuidado. El lugar ideal para ello es ZEM Wellness Clinic Altea, un hotel enfocado en salud y bienestar que eleva el estilo mediterráneo a un nivel lujoso. Situado en un entorno natural privilegiado, ofrece servicios centrados en el cuidado físico y emocional como terapias innovadoras y actividades físicas como yoga o Pilates.
Dentro de su oferta destaca un atractivo especial: sus espacios termales. Perfectos para relajarse después de un día explorando o simplemente para disfrutar durante toda una jornada dedicada al bienestar. Su circuito spa incluye terapias acuáticas así como baños de arcilla, sauna y bañeras hidromasaje; todo lo necesario para regresar renovado tras tu visita a este mágico lugar llamado Altea.


