La creciente preocupación por el bienestar emocional
En un mundo donde la hiperconexión y las exigencias laborales parecen no tener fin, el estrés se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la sociedad actual. Un reciente estudio titulado «Radiografía del bienestar emocional y el deporte en España», realizado por Nara Seguros, revela que un alarmante 58,7% de los españoles ha experimentado ansiedad o estrés en el último año. Esta cifra pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar esta problemática que afecta a millones.
Juan Antonio García, CEO de ZEM Wellness Clinic Altea, propone una visión renovadora sobre el estrés. A diferencia de la creencia popular que lo asocia únicamente con efectos negativos, García sostiene que no todo el estrés es perjudicial. Según él, puede ser una respuesta biológica necesaria que nos ayuda a concentrarnos y adaptarnos a situaciones desafiantes. Sin embargo, advierte sobre los peligros de permanecer en un estado constante de tensión sin permitirnos momentos adecuados para recuperarnos.
A medida que las personas se enfrentan a un entorno cada vez más demandante, aprender a gestionar el estrés se vuelve esencial. «Lo crucial no es eliminarlo por completo», explica García. «Se trata más bien de desarrollar nuestra capacidad para adaptarnos y encontrar momentos de calma». Este enfoque implica alternar períodos activos con otros dedicados al descanso y la recuperación.
ZEM Wellness Clinic enfatiza la necesidad de entrenar la recuperación como parte integral del bienestar. Para ello, propone prácticas como dormir adecuadamente, realizar ejercicio físico consciente y mantener contacto con la naturaleza. Estas actividades no son meros lujos; son herramientas esenciales para preservar nuestra salud mental y física.
A través de su enfoque holístico, ZEM busca ofrecer un espacio donde los individuos puedan aprender a integrar hábitos saludables en su vida diaria. La clave está en reconocer cuándo es necesario detenerse y contar con los recursos necesarios para hacerlo. En este sentido, Juan Antonio concluye: «Una persona saludable no es aquella que soporta más estrés, sino quien sabe cuándo debe parar».

