El peligro oculto del loto: cómo evitar lesiones en la práctica del yoga

Descubre cómo evitar lesiones al practicar la postura del loto y aprende a escuchar a tu cuerpo.

El peligro oculto del loto: cómo evitar lesiones en la práctica del yoga

mayo 19, 2026

Rosa Ballester

La postura del loto y sus riesgos

La postura del loto, emblemática en la práctica del yoga, puede parecer un símbolo de paz y equilibrio. Sin embargo, para muchos practicantes inexpertos, intentar adoptarla sin la preparación adecuada puede resultar en lesiones graves. Mayte Zarzo, reconocida profesora de yoga en SHA Spain, advierte sobre los peligros que conlleva forzar esta posición sin el debido cuidado.

A menudo se asocia la postura del loto con un simple estiramiento de piernas, pero esto es un error fundamental. La realidad es que requiere una rotación externa extrema de la cadera, así como flexibilidad en los glúteos y movilidad en la articulación coxofemoral. Si el cuerpo no está preparado para esta exigencia, las consecuencias pueden ser desastrosas.

Cuando se intenta forzar el loto sin tener la flexibilidad necesaria, es común que las rodillas asuman una torsión para la cual no están diseñadas. Esto puede llevar a lesiones como roturas de meniscos o distensiones de ligamentos, que pueden tardar meses en sanar e incluso dejar secuelas permanentes.

No solo las rodillas están en riesgo; los tobillos también pueden verse afectados por tensiones excesivas al intentar mantener la postura. Además, si hay un choque entre el fémur y el acetábulo antes de alcanzar suficiente movilidad, pueden ocurrir pinzamientos dolorosos en las caderas. Así, lo que comienza como un intento por lograr una posición estética puede convertirse rápidamente en un problema multifacético.

A corto plazo, el cuerpo suele manifestar su descontento a través de inflamación y dolor agudo. A largo plazo, estas lesiones pueden transformarse en problemas crónicos que limitan actividades cotidianas como caminar. Zarzo enfatiza que el tejido conectivo tiene una capacidad limitada para regenerarse, lo cual hace que estas lesiones sean difíciles de revertir completamente.

Zarzo propone una prueba sencilla antes de intentar cualquier variante del loto: sentarse con las plantas de los pies juntas en la postura conocida como mariposa. Si las rodillas quedan muy elevadas cerca de las axilas, es señal clara de que aún no estás lista para avanzar hacia el loto completo.

No se trata solo de llegar a una meta; más bien es un proceso continuo donde cada paso cuenta. Trabajar posturas preparatorias como la mariposa o torsiones suaves no solo mejora tu movilidad sino que también protege tus articulaciones. La clave está en entender que el camino hacia el loto debe ser gradual y respetuoso con tu anatomía individual.

En última instancia, Mayte Zarzo resume perfectamente este enfoque: cuando el loto florece naturalmente, no hay esfuerzo involucrado. Forzarlo indica que aún no has llegado a ese punto óptimo donde tu cuerpo está listo para asumirlo sin riesgo alguno.

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