Empoderamiento Femenino: Cómo las Dominadas Asistidas Transforman el Entrenamiento de Mujeres Mayores de 45 Años

Patricia Vera desafía estereotipos al promover las dominadas asistidas como un ejercicio esencial para mujeres mayores de 45 años.

Empoderamiento Femenino: Cómo las Dominadas Asistidas Transforman el Entrenamiento de Mujeres Mayores de 45 Años

septiembre 6, 2026

Rosa Ballester

Un nuevo enfoque en el entrenamiento femenino

En el mundo del fitness, la percepción de que ciertos ejercicios son solo para hombres está cambiando. Patricia Vera, wellness coach y experta en entrenamiento femenino, se enfrenta a diario con la frase: «Yo eso no lo hago, es de hombres», cada vez que sugiere dominadas a sus clientas. Sin embargo, Vera está decidida a demostrar que este ejercicio puede ser una herramienta poderosa para todas las mujeres, especialmente aquellas mayores de 45 años.

Las dominadas asistidas no son solo para atletas; bien adaptadas, pueden ser uno de los mejores ejercicios para fortalecer la espalda y mejorar la postura. Según Vera, muchas mujeres cometen el error de intentar realizar una dominada completa desde el principio. No es necesario colgarse de una barra sin ayuda; comenzar con versiones asistidas permite aprender el movimiento correctamente y con seguridad.

El dorsal ancho es uno de los músculos más importantes involucrados en este ejercicio. Además, otros músculos como los trapecios y bíceps también juegan un papel crucial. Después de los 45 años, muchas mujeres experimentan debilidad muscular que puede manifestarse en problemas posturales o molestias cervicales. Las dominadas asistidas ofrecen una solución efectiva al permitir un trabajo controlado sobre estos músculos clave.

Para ejecutar correctamente una dominada asistida, Vera enfatiza la importancia de activar primero la espalda antes de flexionar los codos. Bajar los hombros y alejar las orejas del cuello son pasos fundamentales. La técnica adecuada no solo mejora la efectividad del ejercicio sino que también previene lesiones.

No todas las mujeres necesitan llegar a realizar dominadas sin asistencia; sin embargo, quienes deseen hacerlo pueden seguir un plan progresivo diseñado por Vera. Este incluye fortalecer primero la espalda con ejercicios como remos o jalones en polea antes de introducir dominadas asistidas. Con paciencia y dedicación, muchas logran reducir su dependencia en cuestión de meses.

El éxito no se mide únicamente por alcanzar una dominada libre; también implica reconocer mejoras significativas en fuerza general y postura. Para Vera, cada mujer que avanza hacia su meta es un triunfo personal. Aumentar la fuerza y mejorar la confianza son logros igualmente valiosos.

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