Un enfoque innovador para la salud post-45
En un mundo donde el bienestar físico se ha convertido en una prioridad, Sara García, head coach del nuevo espacio ARO en Madrid, está revolucionando la forma en que abordamos el ejercicio después de los 45 años. Su metodología se centra en una serie de ejercicios que no solo fortalecen el cuerpo, sino que también promueven una movilidad esencial para mantener una vida activa y saludable.
A medida que envejecemos, es común experimentar una disminución en la movilidad y un aumento de la rigidez. Sin embargo, García destaca que el pilates puede ser un aliado poderoso. “Los ejercicios diseñados específicamente para esta etapa de la vida ayudan a mejorar no solo el dolor lumbar, sino también aspectos fundamentales como la fuerza y el equilibrio”, afirma.
Entre las prácticas más recomendadas por García se encuentran cuatro ejercicios esenciales: round back, flat back, side to side, y twist. Cada uno de estos movimientos está diseñado para trabajar diferentes capacidades de la columna vertebral. Por ejemplo, el round back se enfoca en la flexión activa, crucial para contrarrestar los efectos del envejecimiento.
García enfatiza que es vital ejecutar estos ejercicios con cuidado para evitar lesiones. “La pelvis debe estar organizada y es fundamental que sea el abdomen quien controle cada movimiento”, explica. Esto asegura que no se ejerza presión innecesaria sobre el cuello o la zona lumbar durante las rutinas.
No todos los cuerpos son iguales; por eso, García adapta cada rutina a las necesidades específicas de sus alumnas. “No debemos quitar movimiento por miedo; lo importante es modificarlo según lo requiera cada persona”, señala. Esto incluye considerar factores como rigidez o condiciones médicas preexistentes.
Aunque los ejercicios con short box son altamente efectivos, García advierte que una salud óptima de la espalda requiere un enfoque más holístico. “Es fundamental combinar movilidad, fuerza y resistencia con actividades generales”, añade. Esta visión integral permite a sus alumnas disfrutar de mejoras significativas en su calidad de vida diaria.
A través de sesiones regulares, muchas mujeres han reportado avances notables: mayor control del tronco, mejor equilibrio y más capacidad para realizar tareas cotidianas sin esfuerzo adicional. Así, lo que parece ser un simple ejercicio sobre una caja corta se convierte en una herramienta poderosa para transformar vidas.

