Descubre los secretos de la postura del camello: una guía para liberar tensiones y mejorar tu bienestar

Explora cómo la postura del camello puede transformar tu práctica de yoga y ayudarte a liberar tensiones emocionales.

Descubre los secretos de la postura del camello: una guía para liberar tensiones y mejorar tu bienestar

julio 27, 2026

Marc VIllanueva

La magia de Ustrasana en el yoga

La postura del camello, conocida como Ustrasana, se ha convertido en un símbolo de desafío dentro del mundo del yoga. Esta asana no solo es reconocida por su complejidad física, sino también por sus profundos beneficios emocionales y mentales. Ligeya Garza, profesora de yoga y creadora de Quantum BioYoga, destaca que esta postura es esencial para quienes buscan liberar la ansiedad y el miedo acumulados en el cuerpo.

Según Garza, Ustrasana requiere un cuidadoso alineamiento de la columna vertebral y una flexión hacia atrás que puede resultar intimidante para muchos practicantes. Sin embargo, cuando se realiza correctamente, abre el pecho, permitiendo una respiración más profunda y liberando tensiones emocionales. «Es una postura mágica porque ayuda a abrirse al mundo», afirma Garza.

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo necesita adaptaciones específicas para mantener la salud durante la práctica del yoga. Garza recomienda a quienes superan los 45 años utilizar bloques o sillas como apoyo inicial al intentar Ustrasana. Esto no solo facilita la alineación correcta, sino que también previene lesiones en áreas sensibles como el cuello y las caderas.

Un aspecto crucial al practicar esta postura es evitar que el esfuerzo recaiga sobre la parte baja de la espalda. «Es fundamental sentir una extensión vertical antes de inclinarse hacia atrás», explica Garza. La clave está en mantener las piernas estables mientras se dirige el glúteo hacia abajo, evitando así cualquier compresión innecesaria en la zona lumbar.

Garza enfatiza que hay señales claras que indican si algo no se está haciendo correctamente. El dolor intenso o mareos tras realizar Ustrasana son signos alarmantes que deben tomarse en serio. En caso de experimentar estas sensaciones, es recomendable salir lentamente de la postura y consultar con un profesional antes de volver a intentarlo.

No todos los practicantes pueden alcanzar inmediatamente la versión completa de Ustrasana debido a rigidez o falta de experiencia. Para estos casos, Garza sugiere utilizar apoyos auxiliares como mantas o bloques para facilitar el proceso sin forzar el cuerpo. «No se trata de hacer una versión inferior; es un paso necesario hacia una práctica segura», aclara.

A pesar de los desafíos que presenta Ustrasana, Ligeya Garza asegura que esta asana puede ser beneficiosa incluso después de los 45 años siempre que se practique con atención plena a las necesidades del cuerpo. La clave radica en avanzar sin violencia ni prisa, permitiendo así disfrutar plenamente tanto del reto físico como mental que ofrece esta poderosa postura.

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Marc VIllanueva

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Especializado en crónica social y televisión, siempre atento a las historias que se mueven entre bambalinas. Disfruto analizando cómo se construye la imagen pública de los famosos y qué hay realmente detrás.

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